Coca en Colombia crece 3,5% en 2024: UNODC reporta 261 mil hectáreas sembradas
Colombia enfrentó un aumento de cultivos de coca durante 2024, llegando a 261.000 hectáreas según datos de la UNODC. El Pacífico y Catatumbo fueron las regiones con mayor crecimiento, mientras que el sur del país redujo su extensión. Las incautaciones de cocaína subieron 19%, pero la erradicación manual cayó 54%, evidenciando un cambio en la estrategia antidrogas del actual Gobierno.
Los cultivos de hoja de coca en Colombia volvieron a crecer durante 2024. Según el informe publicado este jueves por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), el país registró 261.000 hectáreas sembradas, cifra que representa un aumento del 3,5% comparado con 2023. El organismo internacional señala que "para 2024 se identificaron 261.000 hectáreas de cultivos de coca en Colombia, lo cual representa una variación del 3,5% frente a 2023. Este comportamiento refleja una estabilidad del área sembrada a nivel nacional".
El panorama no es uniforme en las distintas regiones del país. La región del Pacífico fue la que más creció, pasando de 107.078 a 121.612 hectáreas, lo que significa un salto del 14%. Igualmente preocupante resulta el incremento en el Catatumbo, la zona fronteriza con Venezuela, que alcanzó 48.739 hectáreas con un aumento del 11%. En el lado positivo, Putumayo y Caquetá, departamentos históricamente afectados por los cultivos ilícitos, lograron reducir su extensión en un 14%, al pasar de 56.933 a 49.190 hectáreas. La región Central también disminuyó un 7%, mientras que zonas como la Orinoquía y la Amazonía mostraron caídas significativas de 26% y 16% respectivamente.
En materia de operaciones contra el narcotráfico, hubo avances en algunos frentes. Las incautaciones de cocaína aumentaron 19%, pasando de 746.285 a 889.201 kilogramos en 2024. Las autoridades también destruyeron 5.226 laboratorios clandestinos. Sin embargo, la erradicación manual forzosa de cultivos cayó de forma dramática: se redujo de 20.325 hectáreas en 2023 a apenas 9.403 en 2024, una caída del 54%.
Este cambio en las cifras refleja un giro en la estrategia antidroga del Gobierno Petro, que ha cuestionado públicamente los métodos de medición de la ONU y ha buscado priorizar la persecución de grandes organizaciones criminales sobre la fumigación de cultivos de campesinos. El Ejecutivo impulsó programas de sustitución voluntaria en lugar de erradicación forzosa. Esta aproximación contrasta con lo que viene. El presidente electo Abelardo de la Espriella, quien toma posesión el próximo 7 de agosto, ya ha anunciado su intención de retomar la fumigación aérea sobre los cultivos de coca, estrategia que no fue utilizada durante estos últimos años.
Fuente original: KienyKe - Portada



