CNE insiste: sin eventos políticos en la calle, pero la polémica sigue por los "espacios cerrados"

El Consejo Nacional Electoral reiteró a los candidatos que están prohibidas las reuniones políticas en espacios abiertos desde una semana antes de las elecciones. La medida llega tras dos denuncias contra la campaña de Iván Cepeda por eventos masivos en la costa Caribe que, según sus organizadores, se realizaron en recintos privados. El problema es que el CNE tiene poco poder para hacer cumplir esta restricción, que depende de un decreto del Gobierno y debe ser vigilada por los alcaldes locales.
El Consejo Nacional Electoral apretó las tuercas esta semana. Con un pronunciamiento emitido el 28 de mayo, la entidad electoral fue enfática en su mensaje: a partir del 25 de mayo de 2026, toda reunión política debe ocurrir dentro de espacios cerrados. Nada de plazas públicas, nada de calles, nada de parques. La orden busca evitar el proselitismo masivo durante la semana previa a la primera vuelta presidencial, algo que la ley colombiana ha venido prohibiendo.
El anuncio no cayó del cielo. Apenas el 27 de mayo llegaron dos denuncias contra la campaña de Iván Cepeda por realizar eventos masivos en el Caribe, supuestamente en recintos privados. El candidato ha hecho convocatorias en ciudades como Sincelejo, Sucre, con asambleas que claramente tienen un propósito electoral. El CNE decidió entonces reiterar las reglas del juego, exhortando "especialmente" a las campañas electorales a acatar las disposiciones.
Pero aquí viene lo irónico: el CNE puede reiterar todo lo que quiera, pero tiene poco poder real para hacer cumplir sus palabras. Las restricciones vienen de un decreto de orden público del Gobierno Nacional, el Decreto 0188 de 2026. La responsabilidad de vigilancia recae sobre los alcaldes y la policía de cada municipio. Si estos funcionarios no cumplen su trabajo, entonces la Procuraduría General de la Nación puede abrir investigaciones disciplinarias contra ellos.
El tema ha generado un vacío legal curioso. Osvaldo Corrales, presidente del sindicato de educadores que prestó el coliseo Ades en Sincelejo para uno de estos encuentros, defendió la legalidad del evento con una lógica literal: "Sí se hace en un sitio cerrado, sí se hace en un sitio privado, sí es un evento cerrado. No es en una plaza pública, no es en una calle, no es en un parque", argumentó Corrales en Blu Radio. Un coliseo con techo técnicamente cumple la letra de la ley, aunque desafía su espíritu. Surgió entonces la pregunta que muchos se hacen: ¿serían así de permisivos si candidatos de la oposición hicieran los mismos eventos?
Mientras el CNE emite pronunciamientos, el presidente Gustavo Petro ha estado recorriendo el Caribe con su propia agenda de eventos públicos. Aunque desde el Gobierno los presentan como actividades oficiales de gobierno, fuentes de la administración dijeron a EL COLOMBIANO que la gira responde a que ven floja la campaña de Cepeda en esa región. Los eventos de Petro, titulados "Petro le cumplió al Caribe", incluyen manifestaciones públicas en lugares como Cartagena y Sincelejo, a pocos días de las elecciones. Aunque al presidente no le aplica directamente el pronunciamiento del CNE, la coincidencia de tiempos lleva a cuestionarse qué tanto se está respetando realmente el espíritu de la veda electoral.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

