Clorox se va de Venezuela por controles de precios que la llevan a la quiebra
La multinacional de productos de limpieza Clorox abandonará el mercado venezolano tras casi tres años vendiendo la mayoría de sus artículos a precios congelados por el gobierno. La compañía señala que esto le ha generado pérdidas operativas constantes, además de enfrentar problemas de suministro e incertidumbre económica. El mercado reaccionó positivamente: las acciones de Clorox en Nueva York subieron 7,4% tras el anuncio.
Clorox, la gigante estadounidense de productos de limpieza y desinfectantes, decidió cerrar operaciones en Venezuela. La decisión responde a un ambiente de negocios insostenible generado por las restricciones que impone el gobierno venezolano, según explicó la compañía en su comunicado.
El problema de fondo es económico y brutal para cualquier empresa: durante casi tres años, Clorox tuvo que vender dos terceras partes de su catálogo de productos a precios que el gobierno fijaba y congelaba. Esto significa que mientras los costos de producción subían, los precios de venta permanecían iguales. El resultado predecible fue que cada producto vendido les generaba pérdidas. No es un negocio, es una sangría de dinero.
A estos controles de precios se sumaron otros problemas que hacen insostenible cualquier operación empresarial: la incertidumbre económica general del país y las interrupciones constantes en los suministros que necesita para fabricar. Cuando una compañía no puede producir normalmente, no puede vender, y si no puede vender a precios que le permitan cubrir costos, la única opción racional es irse.
Lo curioso es que Wall Street celebró la salida. Las acciones de Clorox en la bolsa de Nueva York subieron 7,4% después del anuncio. Para los inversionistas, que la compañía abandone un mercado donde pierde dinero es una buena noticia: significa que dejará de drenar recursos de la empresa y podrá enfocarse en mercados rentables.
Fuente original: BBC Mundo - Economía