Clínicas estéticas clandestinas operan sin control en Colombia y ponen en riesgo vidas

Cirujanas especializadas advierten sobre el crecimiento de centros estéticos ilegales que funcionan sin habilitación ni supervisión médica. El uso de anestésicos como la lidocaína en dosis altas y sin condiciones seguras puede causar intoxicación, complicaciones respiratorias e incluso la muerte. Las autoridades sanitarias hacen poco para detener estos establecimientos, mientras ciudadanos caen en ofertas de bajo costo difundidas por redes sociales.
Las clínicas estéticas clandestinas siguen siendo un problema grave en Colombia y nadie parece lograrlo controlar. La cirujana plástica Lina Triana, que presidió la Federación Ibero Latinoamericana de Cirugía Plástica, levantó la voz frente a esta realidad preocupante: cada vez hay más centros que funcionan sin autorización ni los requisitos mínimos de seguridad que exigen las secretarías de salud. El caso mediático de Yulixa Toloza volvió a poner en el ojo público estos riesgos que durante años hemos ignorado.
Lo más inquietante es que muchas personas siguen acudiendo a estos lugares. "La pregunta es por qué siguen operando estos establecimientos sin habilitación", cuestionó Triana en entrevista con El Dorado Radio. Los centros autorizados tienen que demostrar condiciones mínimas de infraestructura, seguridad e idoneidad de su personal médico. Los clandestinos simplemente no cumplen nada de eso.
Los riesgos son reales y pueden ser mortales. Cuando se realizan procedimientos como la lipoescultura con anestesia local, el uso de lidocaína en dosis elevadas sin supervisión médica adecuada puede provocar intoxicación grave, anemia severa, coágulos pulmonares, fallas respiratorias e incluso la muerte. Son complicaciones que podrían evitarse si las personas supieran a dónde ir.
Por eso Triana hace un llamado directo a la ciudadanía: antes de someterse a cualquier procedimiento, consulten el Registro Único Nacional del Talento Humano en Salud (ReTHUS), verifiquen que el médico esté inscrito ante las secretarías de salud y confirmen su pertenencia a sociedades científicas reconocidas. También advierte contra las ofertas que parecen demasiado buenas para ser verdad o la publicidad engañosa que circula en redes sociales.
"La cirugía plástica nació para mejorar la calidad de vida de los pacientes, no para ponerla en riesgo", sentenció la especialista. Es un mensaje directo para quienes buscan una intervención: no se trata solo de precio o comodidad, sino de cuidar su vida y su salud. Las autoridades sanitarias tienen el deber de actuar con mayor firmeza.
Fuente original: La Guajira Noticias


