Clemencia Vargas: de las finanzas a liderar una fundación que transforma vidas con danza
Clemencia Vargas Umaña, hija del exvicepresidente Germán Vargas Lleras, dejó a un lado una carrera en finanzas para crear Vive Bailando, una fundación que usa la danza como herramienta de transformación social con jóvenes en contextos vulnerables. Bailarina profesional que participó en grandes espectáculos internacionales, ha construido un camino independiente lejos de la política tradicional de su familia. Hoy dirige su proyecto desde lo financiero, lo creativo y lo estructural, sin apoyo económico de sus padres.
Clemencia Vargas Umaña ha tomado un camino bastante diferente al de su padre, el exvicepresidente Germán Vargas Lleras. Mientras su familia ha sido protagonista de la política colombiana durante décadas, ella decidió construir su carrera en el mundo de la danza y el emprendimiento social. Bisnieta del expresidente Carlos Lleras Restrepo, Clemencia nació en Bogotá pero pasó 16 años viviendo en Estados Unidos, donde forjó su trayectoria como bailarina.
Durante su estancia en el extranjero, Clemencia no solo bailó en escenarios de clase mundial. Participó en aperturas de conciertos de artistas de talla internacional como Beyoncé, Destiny's Child y N'Sync. Al mismo tiempo, se preparó académicamente en Babson College estudiando Administración de Empresas con énfasis en Finanzas y Economía. Un combo interesante que le daría las herramientas para lo que vendría después.
Cuando regresó a Colombia, trabajó en Deloitte and Touche en asesoramiento financiero, pero algo no encajaba. Decidió renunciar para crear su propio proyecto: Vive Bailando. La idea era revolucionaria en su simplicidad: usar la danza como medio para transformar vidas de jóvenes en contextos vulnerables. Para financiar la fundación, también creó la Academia Vive Bailando en Bogotá, cuyos ingresos sostienen el trabajo social. En varias entrevistas, Clemencia ha dejado claro que desde que terminó sus estudios no recibe ayuda económica de sus padres y que su enfoque ha sido fortalecer un modelo de emprendimiento social que fuera sostenible y escalable.
Más allá de la fundación, Clemencia ha participado en eventos públicos usando su lenguaje: la danza. Se presentó como bailarina en la celebración de los 50 años del Festival Vallenato, demostrando que su pasión va mucho más allá de un proyecto empresarial.
En lo personal, Clemencia es madre de Agustín, quien nació el 13 de marzo de 2025 y se convirtió en el único nieto de Germán Vargas Lleras. Según publicaciones en redes sociales, el pequeño fue una motivación importante para su abuelo durante un tratamiento médico que adelantó en Houston, Estados Unidos.
Con una vida alejada de los reflectores políticos, Clemencia ha construido su propio legado: el de una bailarina, gestora social y emprendedora que ha demostrado que el arte, cuando se utiliza con propósito, puede ser una verdadera herramienta de transformación.
Fuente original: KienyKe - Portada