Claudia López advierte: polarización extrema dejará a Colombia con "cuatro años perdidos"

Claudia López y su fórmula Leonardo Huerta buscan consolidarse como opción de centro en las elecciones presidenciales. López denunció "actos de autoritarismo" en el Partido Verde, del que se separó junto con Antanas Mockus por desacuerdos sobre corrupción y restricción de libertades internas. Ambos candidatos advierten que si la campaña se reduce a una confrontación entre dos sectores extremos, el país perderá oportunidades cruciales de desarrollo.
Claudia López y Leonardo Huerta tienen claro su apuesta: construir una alternativa política de centro que ocupe un espacio que, a su juicio, está completamente vacío en Colombia. En entrevista con La FM, la candidata presidencial y su compañero de fórmula explicaron cómo llegaron juntos a esta contienda electoral y por qué consideran tan importante ofrecer una tercera vía alejada de los extremos ideológicos.
La alianza entre López y Huerta no fue un arreglo de último minuto. Según López, "Este es un matrimonio no forzado", explicando que comenzaron a trabajar juntos desde la recolección de firmas para legalizar su candidatura. Ambos comparten experiencias que los acercaron: pasajes por el servicio público, la academia y hasta vivencias personales de enfermedades graves. Para Huerta, su recorrido en espacios juveniles y cargos locales le permitió entender cómo funcionan realmente las instituciones.
Pero no todo ha sido un camino de rosas. López rompió con el Partido Verde hace poco, movida por profundos desacuerdos sobre la dirección que tomó esa colectividad. "No acepto su crítica porque es infundada", respondió a señalamientos internos, pero fue más contundente al hablar de por qué se fue: desacuerdos relacionados con actos de corrupción y decisiones políticas cuestionables. Junto a Antanas Mockus, también abandonó la organización. Lo que más le dolió fue constatar que el partido limitaba la libertad de sus miembros e imponía alineamientos electorales. "Es un acto de autoritarismo", sentenció sobre esa práctica.
Huerta insiste en que el panorama político colombiano tiene un gran hueco: "El centro está desierto". Explica que por falta de una estructura organizada y coherente, muchos votantes terminan ubicándose en extremos ideológicos simplemente porque no ven alternativas en el medio. Por eso la candidatura de López y Huerta apunta a consolidar un espacio que sea diferente: una agenda que mezcle justicia social, seguridad económica y participación del sector privado.
En cuanto al escenario electoral actual, López ha mantenido una posición consistente en las encuestas. "Yo nunca he estado por fuera de las cinco primeras", aseguró, aunque reconoce que ha enfrentado obstáculos como falta de financiación e aislamiento político. Su mayor preocupación es que la contienda se reduzca a un duelo entre dos bandos. Cuando esto sucede, advierte López, el país pierde años valiosos: "Vamos a tener cuatro años perdidos", porque un gobierno enfocado en disputas políticas abandona los verdaderos problemas estructurales que aquejan a los colombianos.
Ambos candidatos dijeron estar dispuestos a evaluar sus opciones si no logran pasar a segunda vuelta, pero dejaron clara su intención de seguir presentes en el debate público. "No nos vamos a ir a ver ballenas", bromeó López, indicando que seguirán ejerciendo control político sobre quien resulte electo. Su mensaje es: en estas elecciones hay más de dos caminos, y uno de ellos es el del centro.
Fuente original: La FM - Colombia


