Clase media colombiana: la que más siente el alza de precios en marzo de 2026

En marzo de 2026, la inflación golpeó más fuerte a la clase media con un aumento anual del 5,58%, superando ligeramente a los ingresos altos. El Dane registró una inflación general del 5,56%, la más alta desde septiembre de 2024. El aumento del salario mínimo en 23% y el encarecimiento de servicios como telefonía e internet fueron los principales jaladores de precios.
La clase media colombiana fue la que enfrentó el mayor incremento del costo de vida durante marzo de 2026. Según datos del Dane, este segmento registró una inflación anual de 5,58%, apenas por encima del que experimentaron los ingresos altos con 5,57%. Los grupos vulnerables vieron subir sus precios en 5,50%, mientras que los más pobres tuvieron el menor incremento con 5,44%. En promedio, todos los colombianos sintieron un aumento de 5,56% en sus gastos anuales.
Lo que significa esto en la práctica es que lo que costaba cien mil pesos hace un año ahora cuesta aproximadamente cinco mil seiscientos pesos más. La cifra general de inflación es la más elevada que ha registrado el país desde septiembre de 2024, cuando ronzaba los 5,81%. Aunque puede parecer que la clase media y los ricos tienen inflaciones casi iguales, la diferencia es crucial: el dinero adicional que necesita gastar una familia de ingresos medios para mantener su estilo de vida representa un porcentaje mucho mayor de su presupuesto.
Bancolombia, en su análisis, advierte que estos números indican presiones inflacionarias persistentes. El equipo de investigaciones de ese banco resalta que "la indexación se mantiene como el principal reto para lograr una convergencia más rápida hacia el rango de tolerancia en torno a la meta de inflación del Emisor (entre 2% y 4%), en especial después de conocerse que el salario mínimo aumentó en 23% para 2026". En otras palabras, cuando los salarios suben de golpe, las empresas presionan los precios hacia arriba, generando una espiral difícil de frenar.
Los rubros donde se concentró el aumento fueron aquellos que requieren mucha mano de obra. Los servicios de telefonía fija y móvil, así como internet, subieron 3,15%. Las comidas en restaurantes aumentaron 0,93%, y los arriendos (tanto imputado como real) también contribuyeron con incrementos entre 0,47% y 0,48%. Los servicios de administración en edificios también apretaron los bolsillos de los ciudadanos con un aumento de 1,81%.
En el sector alimentario, la situación se agravó. La inflación anual de alimentos aceleró de 5,83% a 6,27%. Los perecederos fueron los principales culpables: frutas frescas, tomate, cebolla, papas y tomate de árbol alcanzaron una inflación anual de 10,80%, la cifra más alta desde julio de 2024. Esto ocurrió en un contexto de cierre de cosechas y choques de oferta. Los alimentos procesados como carne de res, leche y pan también presionaron los precios, aunque con menor intensidad.
Para Bancolombia, estos datos confirman su expectativa de que la inflación cerrará el año 2026 en 6,4%, bastante por encima de la meta del Banco de la República que busca mantenerla entre 2% y 4%. El desafío inmediato será lograr que las presiones alcistas se moderen sin que esto signifique una desaceleración económica que afecte el empleo.
Fuente original: Portafolio - Economía