Cincuenta años de cárcel para depredador que engañaba mujeres con falsas ofertas de modelaje en Bogotá
Un hombre fue condenado a medio siglo de prisión por abusar sexualmente de siete mujeres y asesinar a una de ellas en Bogotá. Kardyn Daniel Montilla Baquero se hacía pasar por cazatalentos y contactaba a jóvenes a través de redes sociales con promesas de trabajo como modelos. Operaba principalmente en la localidad de Ciudad Bolívar, donde cometió sus crímenes entre 2024 y cuando fue capturado.
Una sentencia de 50 años de prisión fue el castigo que un juez impuso a Kardyn Daniel Montilla Baquero, un depredador sexual que diseñó un plan criminal para engañar, abusar y robar a mujeres jóvenes en Bogotá. Lo más grave: llegó al asesinato de una de sus víctimas. La Fiscalía General de la Nación presentó pruebas tan contundentes que no quedó duda alguna sobre su culpabilidad en los hechos cometidos principalmente en la localidad de Ciudad Bolívar.
El modus operandi de este sujeto era descarado y calculado. Montilla Baquero se camuflaba como un supuesto cazatalentos y contactaba a mujeres a través de redes sociales o mensajes directos. Les ofrecía trabajos como modelos, promesas que sonaban irresistibles para muchas jóvenes. Una vez ganaba su confianza, las citaba para sesiones de fotos o entrevistas laborales. Fue entonces cuando las trasladaba a lugares apartados y revelaba sus verdaderas intenciones criminales. En total, la Fiscalía documentó que siete mujeres fueron víctimas de abusos sexuales y robos bajo esta modalidad.
Pero su violencia escaló hasta lo inimaginable en noviembre de 2024. Con el mismo engaño del empleo de modelaje, Montilla Baquero citó a una joven y la llevó hacia una zona boscosa en Ciudad Bolívar. En ese lugar desolado, sometió a la víctima a vejámenes sexuales brutales y posteriormente la asfixió hasta causarle la muerte.
Por este feminicidio agravado y los seis casos anteriores de abuso y robo, la justicia lo encontró culpable de cinco delitos graves: feminicidio agravado, acceso carnal violento, extorsión, acceso abusivo a sistemas informáticos (que utilizaba para vaciar cuentas bancarias o manipular redes sociales de sus víctimas tras robarles los celulares) y falsedad personal. La condena de 50 años de cárcel es el reflejo de la gravedad de los crímenes que cometió contra mujeres desprevenidas que solo buscaban mejorar sus oportunidades laborales.
Fuente original: Minuto30