Cinco muertos y 44 heridos en violentos enfrentamientos entre indígenas Misak y Nasa en Cauca

Un grave enfrentamiento entre comunidades indígenas en Silvia, Cauca, dejó cinco fallecidos y 44 heridos en el sector de La Ensillada. La confrontación tiene raíces en una disputa histórica por cerca de nueve mil hectáreas de tierras ancestrales que ambos pueblos reclaman. Las autoridades advierten que factores armados y políticos estarían alimentando la violencia, y anuncian mesas de diálogo para contener la crisis.
La región caucana vuelve a sangrar por la violencia entre pueblos hermanos. En Silvia, durante las últimas horas, se registró uno de los enfrentamientos más crudos entre comunidades Misak y Nasa, dejando un saldo devastador: cinco personas muertas y al menos 44 heridas. Los hechos ocurrieron en La Ensillada, una zona rural entre Guambía y Pitayó donde las tensiones que llevaban días escalaron hasta convertirse en choques violentos que dejaron destrucción a su paso.
El gobernador Octavio Guzmán confirmó la cifra de víctimas y activó de inmediato una respuesta institucional. A través de redes sociales, el mandatario expresó su rechazo a lo sucedido señalando que "Nunca la violencia entre pueblos hermanos será el camino". Desde el departamento se movilizaron la Misión Médica, las secretarías de Gobierno y Salud, junto con el Ministerio del Interior y la Defensoría del Pueblo para atender a los heridos y contener la confrontación. El gobernador hizo un llamado urgente: "No podemos permitir que continúe escalando una situación que hoy está dejando personas heridas, familias afectadas y vidas perdidas" y pidió a autoridades indígenas, organismos de derechos humanos e instituciones del Estado abrir canales de diálogo para evitar nuevas retaliaciones.
Los videos difundidos en redes sociales muestran la angustia vivida en el terreno. En una grabación se escucha a una mujer gritando mientras huían de los enfrentamientos: "comenzaron tirando piedras, necesitamos más ayuda, necesitamos más ayuda". Otras imágenes muestran motocicletas completamente incineradas, evidencia del nivel de violencia alcanzado. Una persona que registró los daños advirtió públicamente: "ahorita son motos, mañana puede ser más personal".
El trasfondo de este enfrentamiento es una disputa territorial que se remonta a siglos. Tanto Misak como Nasa reclaman cerca de nueve mil hectáreas como tierras ancestrales, una tensión histórica que en esta ocasión volvió a explotar en La Ensillada. Sin embargo, según el ministro del Interior Armando Benedetti, la situación es más compleja de lo que parece en la superficie. El funcionario reconoció que "El problema es que ellos lo tienen desde la colonización", refiriéndose a las raíces históricas del conflicto, pero agregó que hay factores adicionales: "hay un grupo armado y su gente, su cultura criminal, que está detrás de esa situación. Y hay también política por la parte electoral que alimenta esa situación".
Las declaraciones del ministro reflejan la preocupación del Gobierno ante la persistencia de violencia en el Cauca y la presencia de estructuras armadas ilegales que aprovechan las disputas territoriales. Como estrategia de contención, Benedetti anunció que se crearán espacios de concertación. "Se va a crear una mesa de personalidades entre los indígenas, se va a crear una mesa técnica y se van a tomar otras acciones", indicó el ministro, aunque los detalles de estas medidas aún están en desarrollo.
Mientras las labores médicas y de seguridad continúan en la zona rural de Silvia, las autoridades aún no han identificado públicamente a las víctimas. La región sigue en alerta y el desafío ahora es frenar cualquier intento de represalia que profundice la crisis humanitaria ya instalada en el municipio.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
