Cinco condenados por el asesinato y descuartizamiento del biólogo italiano en Santa Marta
Un juez penal condenó a cinco personas por el crimen de Alessandro Coatti, un biólogo italiano asesinado el 5 de abril de 2025 en Santa Marta. Los condenados recibieron penas entre 24 meses y 25 años y 10 meses de prisión según su participación en los hechos, que incluyeron homicidio agravado, hurto y ocultamiento de evidencia. Las investigaciones revelaron que la víctima fue contactada a través de una aplicación de citas y atraída a una trampa donde fue robada, golpeada hasta morir y descuartizada.
La justicia llegó para cinco personas que participaron en uno de los crímenes más brutales ocurridos en la Costa Atlántica. Un juez penal los condenó después de que aceptaran los cargos imputados por la Fiscalía General de la Nación en relación con el asesinato del ciudadano italiano Alessandro Coatti, ocurrido el 5 de abril de 2025 en Santa Marta.
Las penas fueron diferenciadas según el rol que cada uno cumplió en el crimen. Isaac Enrique Márquez Charris, Brayan Augusto Cantillo Salcedo y Oswall Moisés Ospino Navarro fueron sentenciados a 25 años y 10 meses de prisión por homicidio agravado, hurto calificado y ocultamiento de evidencia. José Ángel Liscano recibió 30 meses por su participación en el ocultamiento de pruebas, mientras que Andrea Camila Verdugo Escorcia fue condenada a 24 meses por no denunciar el hecho a las autoridades.
La investigación realizada por fiscales de la Seccional Magdalena y la Dirección Especializada contra las Violaciones de los Derechos Humanos dejó en claro cómo operó esta banda criminal. Según los hallazgos, Coatti fue contactado por una aplicación virtual de citas y engañado para que asistiera a un encuentro en una vivienda del barrio San José del Pando. Ospino Navarro transportó al sujeto que lo convenció de ir al lugar de los hechos.
Una vez dentro de la vivienda, los tres principales implicados recibieron y sometieron al italiano. Le robaron el celular y artículos de valor, lo golpearon con armas de fuego y objetos contundentes hasta causarle la muerte. Después procedieron a lo más macabro: desmembraron su cuerpo. José Ángel Lizcano intervino entonces para guardar los restos en bolsas plásticas, que fueron abandonadas en diferentes sitios de Santa Marta.
Lo que da cuenta de la frialdad del crimen es que Andrea Camila Verdugo Escorcia, quien conocía sobre los hechos, nunca reportó nada a las autoridades. Su silencio la llevó también ante la justicia, aunque con una condena menor.
Fuente original: Minuto30
