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Científicos logran criar pollos en huevos artificiales: nuevo paso hacia revivir especies extintas

Fuente: El Tiempo - Vida
Científicos logran criar pollos en huevos artificiales: nuevo paso hacia revivir especies extintas
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La empresa Colossal Biosciences anunció el nacimiento de 26 polluelos desarrollados en estructuras de huevos artificiales impresos en 3D. El avance busca allanar el camino para futuros proyectos de desextinción, particularmente del moa gigante de Nueva Zelanda. Sin embargo, expertos cuestionan si se trata de un verdadero huevo artificial o solo de una cáscara modificada, y plantean interrogantes sobre las implicaciones éticas y prácticas de recrear especies extintas.

Un hito científico acaba de alcanzarse en el campo de la biotecnología reproductiva. La compañía estadounidense Colossal Biosciences informó el 19 de mayo de 2026 que logró incubar y hacer nacer 26 polluelos vivos utilizando huevos artificiales desarrollados completamente en laboratorio. Estos pollitos fueron desarrollados en estructuras de celosía impresas en 3D que reemplazaron parcialmente la función de la cáscara natural. El experimento abre nuevas posibilidades, pero también reaviva el debate científico y ético sobre hasta dónde pueden llegar la ingeniería genética y la manipulación biológica.

Colossal Biosciences es una empresa especializada en proyectos de desextinción (resurrección de especies extintas) a través de ingeniería genética. Ya había presentado experimentos previos con ratones modificados que presentaban características del mamut lanudo y con cachorros inspirados en el lobo terrible. Ahora, su objetivo es más ambicioso: utilizar estos sistemas de incubación artificial para recrear el moa, un ave gigante extinguida hace aproximadamente seis siglos en la Isla Sur de Nueva Zelanda. Ben Lamm, director ejecutivo de la empresa, explicó que los huevos del moa llegaban a ser 80 veces más grandes que los de una gallina, lo que hace prácticamente imposible que aves modernas puedan incubarlos de forma natural.

El sistema artificial funciona de manera relativamente sencilla. Los científicos transfieren huevos fertilizados a la estructura impresa en 3D y los colocan en incubadoras controladas. La estructura proporciona calcio para reemplazar los nutrientes que normalmente aporta la cáscara natural, mientras que una membrana especialmente diseñada regula el intercambio de oxígeno, replicando las funciones biológicas básicas de un huevo convencional. El desarrollo del embrión fue monitoreado en tiempo real mediante imágenes. "Queríamos construir algo que la naturaleza ha desarrollado con bastante éxito y hacerlo mejor, más escalable y aún más eficiente", afirmó Lamm.

No obstante, la comunidad científica no ha recibido el anuncio de forma unánime. El biólogo evolutivo Vincent Lynch, de la Universidad de Búfalo, cuestionó si realmente se trata de un huevo artificial completo. Para Lynch, el método mantiene componentes biológicos originales del huevo natural, por lo que considera que es más preciso llamarlo "una cáscara artificial" que un huevo artificial verdadero. Esta distinción importa en el debate científico porque afecta cómo se interpreta el alcance real del logro tecnológico.

El debate se extiende más allá de lo puramente técnico hacia aspectos éticos y prácticos. Arthur Caplan, bioeticista de la Escuela de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York, planteó una pregunta fundamental: "¿En qué entorno va a vivir este animal?". Por su parte, Nicola Hemmings, investigadora de biología reproductiva de aves en la Universidad de Sheffield, señaló que aunque tecnologías similares se han usado durante décadas en investigación embrionaria, ella personalmente prefiere "preservar lo que tenemos que intentar recuperar lo que ya se ha perdido".

Los expertos coinciden en que aún hay un largo camino antes de intentar recrear especies extintas como el moa. Entre los desafíos pendientes está el análisis comparativo del ADN antiguo con los genomas de aves actuales, y el desarrollo de estructuras aún más sofisticadas capaces de albergar embriones de tamaños considerablemente mayores. El experimento de Colossal Biosciences es un paso tecnológico importante, pero la ciencia aún debe responder preguntas cruciales sobre viabilidad, ética y utilidad práctica de estos proyectos de desextinción.

Fuente original: El Tiempo - Vida

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