César Palacio, el apicultor que puso a San Andrés en el mapa mundial de la miel

César Palacio Santos es un apicultor sanandresano que lleva más de 40 años perfeccionando técnicas de producción de miel y cría de abejas reinas. Su innovación del "Método Palmer versión San Andrés" es reconocida internacionalmente, incluso por el propio Michael Palmer, el apicultor estadounidense que inspiró su trabajo. Pese a su prestigio global, en las islas su legado aún no encuentra relevo generacional que continúe con su labor.
En el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina existe un hombre que ha dedicado más de cuatro décadas a convertir la apicultura en un arte y una ciencia. Se trata de César Palacio Santos, fundador de Honey Land, quien no solo produce miel de alta pureza reconocida globalmente, sino que también cría abejas europeas puras y exporta reinas a distintos países. Su trabajo ha posicionado al archipiélago, ya reconocido como Reserva de Biosfera Seaflower, entre los grandes productores de miel del mundo.
Lo que distingue a Palacio en el gremio es su ingenio. Tomó el "Método Palmer" del productor estadounidense Michael Palmer y lo adaptó a las condiciones de las islas, creando lo que hoy se conoce como el "Método Palmer versión San Andrés". La diferencia es significativa: en lugar de dividir la colmena en dos secciones, Palacio la convierte en un banco de miel con colmenas de cuatro panales. Esto aumenta considerablemente la producción y, además, reduce el peso de la caja estándar, facilitando el trabajo del apicultor. El reconocimiento llegó cuando el mismo Michael Palmer lo mencionó públicamente, exaltando cómo el sanandresano había mejorado su método original.
En 2015, Palacio viajó a Maxwell, California, para perfeccionar la producción de abejas reinas, una metodología que luego llevó a San Andrés e implementó con la inseminación de estos insectos. El año pasado logró desarrollar por primera vez en el archipiélago el proceso de inseminación artificial, trabajando bajo la tutela del reconocido apicultor costarricense Kenneth Morera Solís, quien habitualmente compra sus reinas.
Los reconocimientos no le han faltado. En 2015 ganó el concurso "Seaflower Business Challenge" promovido por la Cámara de Comercio local. Desde entonces ha participado en múltiples eventos académicos internacionales. El momento que él considera la cúspide fue en 2023, cuando asistió al 48º Congreso Internacional de Apimondia en Chile. Allí se encontró con Michael Palmer, su referente máximo, quien lo nombró dos veces en su ponencia reconociendo cómo el trabajo investigativo del sanandresano había revolucionado su método. En ese mismo escenario se encontró también con el destacado apicultor peruano Amadeo Caballero.
Otros hitos incluyen el Congreso Centroamericano y del Caribe en Panamá en 2023, donde recibió aplausos tras su charla, y el Congreso de Apicultura en Mendoza, Argentina, en 2025, ciudad considerada la meca latinoamericana en cría de abejas reina. En mayo de este año participó del Tercer Congreso Internacional de Apicultura Colombiana en Cali, donde fue ponente y recibió una placa distintiva "por dedicar su vida a la apicultura colombiana y dejar el Método Palmer San Andrés, una huella que el tiempo no podrá borrar". El presentador del evento lo llamó "baluarte", "literatura viva" y "el Gabo de la apicultura".
Sin embargo, en las islas la situación es distinta. Pese a ser reconocido mundialmente, su incansable labor parece no tener el eco ni el relevo generacional que se esperaría. A esto se suma que desde 2025 su salud no ha sido la mejor, y su apiario aún se recupera de pérdidas de colmenas que él atribuye a una fumigación con Malathion que la Gobernación realizó para controlar el mosquito aedes aegypti. A pesar de todo, Palacio sigue buscando transmitir su conocimiento. En sus palabras, "la apicultura es un trabajo que necesita niveles de pasión muy altos y eso no es fácil de encontrar". Su legado espera encontrar pronto los herederos que se merece.
Fuente original: El Isleño

