Cepeda y De la Espriella chocan en los juzgados a días de la segunda vuelta electoral

Con la segunda vuelta presidencial a la puerta, Iván Cepeda e Iva Abelardo de la Espriella han trasladado su pulso político a las cortes y autoridades internacionales. En apenas cinco días han volado tutelas sobre la camiseta de la Selección, denuncias por paramilitarismo ante la CPI, acusaciones de compra de votos y debates sobre si De la Espriella puede ser presidente por su nacionalidad estadounidense. La batalla jurídica está candente mientras evitan debatir en televisión.
Con la segunda vuelta presidencial cada vez más cerca, los candidatos Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda han encontrado en los estrados judiciales el escenario donde sí discuten sin cortapisas. Mientras ambos se ponen condiciones y asteriscos para un debate público antes del 21 de junio, la guerra legal entre sus campañas avanza sin descanso.
En apenas cinco días han acumulado un arsenal de acciones judiciales que parece sacado de una telenovela de intriga. En contra de De la Espriella han caído dos tutelas sobre asuntos que van desde el uso de la camiseta tricolor en eventos políticos hasta la prohibición de palabras como "patria" en su propaganda. Además circuló una carta de exmagistrados cuestionando su elegibilidad por ser ciudadano estadounidense. Mientras tanto, Cepeda anunció que denunciaría a su rival ante la Fiscalía y la Corte Penal Internacional por supuestos nexos con paramilitares. Del otro lado, De la Espriella sacó una lista de 29 políticos acusados de comprar votos para Cepeda y pidió al subsecretario de Estado de Estados Unidos que les pusiera atención. El diplomático estadounidense respondió con una broma en las redes sobre su apodo de "quita visas".
Cepeda decidió atacar por la vía de la Fundación Iniciativas por la Paz, una organización que De la Espriella presidió a principios de los 2000. El senador sostuvo en una rueda de prensa en Bogotá que De la Espriella "habría incurrido presuntamente" en delitos como enriquecimiento ilícito, financiación del terrorismo y concierto para delinquir agravado. La acusación central es que "Fipaz fue financiada por las AUC, pero al mismo tiempo entregó recursos y financió a AUC". De la Espriella creó la fundación en 2004 cuando el gobierno Uribe negociaba con los paramilitares, algo que él explica como un esfuerzo de paz. La Fiscalía había archivado hace años una investigación sobre estos asuntos. De la Espriella rechazó todo y llamó a las acusaciones "cortinas de humo".
En el tema de la camiseta de la Selección, De la Espriella salió ganador. Una jueza de Bogotá revocó la orden que le prohibía usar la prenda en eventos de campaña. El primer juzgado había fallado en contra después de que un ciudadano demandara que el uso de un símbolo nacional para una candidatura vulneraba derechos. Pero cuando otro ciudadano impugnó esa decisión, la segunda juez encontró los huecos en el razonamiento del primer fallo y dejó sin efecto la prohibición. Lo curioso es que aunque la Federación Colombiana de Fútbol pidió a las campañas que no usaran la camiseta de forma partidista, nadie hizo caso: hasta el presidente Petro, sus ministros y congresistas del Pacto comenzaron a ponérsela.
Sobre si De la Espriella puede ser presidente siendo ciudadano de Estados Unidos hay desacuerdo entre los juristas. Un grupo de exmagistrados cercano al gobierno firmó un documento diciendo que "plantea obstáculos jurídicos, éticos y políticos para quien quiera ser presidente de Colombia". Estos juristas enfatizan en el juramento estadounidense donde alguien jura defender la Constitución de ese país. Pero otro grupo de abogados, incluyendo exmagistrados de la Corte Constitucional, concluyó todo lo opuesto: "no existe, en derecho colombiano, inhabilidad para que un ciudadano colombiano sea elegido ni tampoco existe incompatibilidad para que se posesione como Presidente de la República, pese a tener más nacionalidades".
Pero hay más. El martes pasado un tribunal le ordenó a De la Espriella quitar de su propaganda la bandera y símbolos patrios, así como las frases "firmes por la Patria" y "defensores de la Patria". El magistrado Rafael Chavarro Poveda argumentó que asociar propuestas políticas con emblemas nacionales crea la percepción de que quien no la respalda actúa contra los intereses del país. Y como si fuera poco, el fin de semana ambos candidatos se acusaron de estar planeando autoatentados para afectar las elecciones. Pero fuentes de la Fiscalía, Defensa, Interior y la Unidad de Protección consultadas por otros medios respondieron que aún no hay información que sustente esos planes.
Fuente original: El Colombiano - Colombia