Cepeda cierra puertas a Benedetti y Barreras, y esquiva preguntas sobre salud y seguridad

En una entrevista en 6 AM W, el candidato presidencial Iván Cepeda descartó que el exsenador Roy Barreras y el ministro Armando Benedetti hagan parte de su eventual gobierno. Sin embargo, fuentes del Pacto Histórico indican que ambos ya están metidos en la campaña por encima de la voluntad de Cepeda. El candidato también evadió respuestas directas sobre temas cruciales como la crisis de salud y decisiones de seguridad, según reporta El Colombiano.
Iván Cepeda intentó cerrar la puerta a dos figuras políticas en su entrevista radial: el exsenador Roy Barreras y el ministro del Interior Armando Benedetti. Ante la pregunta sobre si estarían en su eventual gobierno, respondió tajante: "no hemos considerado esa posibilidad". Sin embargo, lo que dice en micrófono contrasta con lo que sucede tras bastidores en la campaña rumbo a la segunda vuelta presidencial contra Abelardo de la Espriella.
Según información que maneja El Colombiano, tanto Benedetti como Barreras ya están operando en la campaña de Cepeda, pero por encima de la voluntad del candidato. Una fuente cercana a las movidas internas del Pacto Histórico explica que Benedetti "está ayudando por los laditos, gestiona, llama gente, intenta buscar acuerdos, pero es muy difícil porque Iván nunca quiso que llegara". La fuente añade que Benedetti se mantiene en segundo plano porque sus abogados le recomendaron no generar más ruido, especialmente por el tema de la lista Clinton y las relaciones con el gobierno estadounidense.
En cuanto a Roy Barreras, visitó recientemente a Petro en el Palacio de Nariño. Barreras mismo contó en una entrevista en El Reporte Coronell que fue al palacio "porque el presidente estaba muy preocupado por el futuro de las reformas sociales". Utilizó una metáfora futbolística: "Es como si el técnico de la Selección se le ocurre que James o Lucho Díaz no jueguen un partido y ellos se pueden molestar, pero sí los llaman al siguiente partido primero está la Selección y Colombia".
En temas sustanciales, Cepeda evitó respuestas claras. Cuando le preguntaron si la salud estaba mejor o peor que cuando Petro llegó al poder hace cuatro años, no respondió directamente. En su lugar, habló de que el sistema "tiene una historia, que ha tenido unos momentos y unas etapas". Luego lanzó su cifra estrella: "Un sistema en el cual se roban 50 billones de pesos que es uno de los casos más graves de corrupción no es que no sea perfecto, es que está mal diseñado".
El Colombiano consultó a Fabio Aristizábal, quien fue superintendente nacional de Salud durante el gobierno de Iván Duque, para cotejar esa cifra. Aristizábal explica que "los 50 billones es la deuda acumulada del sector; es decir, las platas que se deben con todos los actores", pero cuestiona el planteamiento de Cepeda. Según el experto, "es muy fácil salir a decir que se roban 50 billones, pero ¿dónde están las denuncias penales y las pruebas?" Aristizábal también señala que el gobierno Petro no cumplió con una orden de la Corte Constitucional de ajustar la Unidad de Pago por Capitación, dinero que el Estado paga a cada EPS por paciente.
En materia de seguridad, cuando le preguntaron si bombardearía a jefes de grupos armados que siguen delinquiendo, Cepeda nuevamente eludió un compromiso. Dijo que esas decisiones se tomarían "en su momento" y en los consejos nacionales de seguridad. Mencionó que ha participado activamente en idear la política de paz y que el diálogo con el Eln lo ha promovido "desde hace 15 años", pero no precisó cómo actuaría en casos específicos.
Lo que queda claro es una brecha entre lo que Cepeda dice públicamente y lo que sucede en la realidad de su campaña. La pregunta que surge es incómoda: si ni siquiera controla las decisiones sobre quiénes lo acompañan en la campaña, ¿quién realmente estaría tomando las decisiones en un eventual gobierno Cepeda?
Fuente original: El Colombiano - Colombia


