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Cayó alias Mison, el narco que se escondía tras bares y discotecas en Bogotá

Fuente: El Colombiano - Colombia
Cayó alias Mison, el narco que se escondía tras bares y discotecas en Bogotá
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Luis Rolando Osorio Arévalo, conocido como alias Mison o El Viejo, fue capturado en Ecuador el 26 de febrero tras dos años de investigación. Era cabecilla de Los Maracuchos y abrió las puertas del Tren de Aragua en Bogotá, operando desde bares y negocios nocturnos como fachada empresarial. Las autoridades lo acusan de narcotráfico, homicidio, tráfico de armas y concierto para delinquir, con una fortuna superior a 20 mil millones de pesos.

Después de dos años de persecución, las autoridades colombianas lograron lo que parecía imposible: capturar a Luis Rolando Osorio Arévalo, alias Mison o El Viejo, uno de los criminales más esquivos de Bogotá. El operativo fue coordinado por la Fiscalía General de la Nación, la Policía Nacional y las autoridades ecuatorianas. Lo atraparon en Ecuador el 26 de febrero y lo entregaron en el puente internacional de Rumichaca, siguiendo una circular azul de Interpol que pesaba sobre su cabeza.

Durante una década, Mison tejió una red criminal que atravesó toda la capital. Comenzó en el negocio del narcotráfico, pero encontró su verdadera mina de oro en las discotecas y bares, donde se hacía pasar por empresario respetable. Desde 2018, utilizó sus establecimientos nocturnos para reclutar migrantes, entrenarlos en actividades delictivas y, lo más grave, para abrir las puertas de Bogotá al Tren de Aragua, una organización criminal internacional que se expandió sin control por Santa Fe, Kennedy y Los Mártires. Su imperio criminal llegó a acumular más de 20 mil millones de pesos.

La verdadera cara de su imperio era más oscura de lo que parecía. Usaba viviendas para convertirlas en pagadiarios (puntos de distribución de dinero ilícito) y estaba vinculado al homicidio de un DJ venezolano. Además, mantenía relaciones cercanas con Héctor Guerrero Flores, conocido como el "Niño Guerrero", cabecilla de una estructura criminal venezolana. Mison era prácticamente invisible: un empresario nocturno que dirigía operaciones criminales desde las sombras.

Cuando las autoridades colombianas iniciaron operativos contra él en 2024, Mison huyó a Ecuador. Allí, mantuvo un bajo perfil y utilizaba una pesebrera (negocio de alquiler de caballos) y otros negocios como pantalla para seguir coordinando sus actividades delictivas en Bogotá. Creía que estaba seguro, pero la persecución persistente lo alcanzó.

Ahora enfrenta los delitos más graves: concierto para delinquir agravado, homicidio agravado, tráfico de estupefacientes y fabricación, además de tráfico y porte de armas de fuego. Un juez le dictó medida de aseguramiento intramural con una condena que superaría los 30 años de cárcel.

El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, celebró este golpe como uno de los más importantes contra el narcotráfico en el país. "Este golpe que dio la Fiscalía y la Policía tomó dos años de investigación y seguimiento. No fue fácil, porque este es un criminal que se presentaba como un empresario de las actividades nocturnas y de esa forma buscaba ser invisible", expresó el mandatario. Para la ciudad, la captura de Mison representa un respiro en la lucha contra una criminalidad que parecía tener todas las cartas jugadas.

Fuente original: El Colombiano - Colombia

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