Cauca paralizado: más de 9.300 personas confinadas por grupos armados en el primer trimestre

Cauca fue el departamento más golpeado por confinamiento forzado en los primeros tres meses de 2026, con más de 9.300 personas atrapadas en sus municipios. A nivel nacional, 26 eventos de confinamiento afectaron a casi 40.000 colombianos, según reportes de la Defensoría del Pueblo. Grupos armados ilegales como el EGC, el ELN y disidencias de las Farc imponen restricciones que cortan el acceso a comida, salud y educación, afectando especialmente a comunidades indígenas y afrodescendientes.
El departamento del Cauca vive una crisis humanitaria silenciosa. En el primer trimestre de 2026, más de 9.300 caucanos quedaron confinados en sus propios pueblos, incapaces de salir de municipios como Guapi, Santander de Quilichao, Sucre y Timbiquí. No es que hayan decidido quedarse en casa. Son grupos armados ilegales quienes les han cerrado los caminos.
La Defensoría del Pueblo acaba de presentar un balance que duele leer. Entre enero y marzo, Colombia registró 26 eventos de confinamiento que paralizaron a 39.807 personas. Cauca encabeza esa lista negra, seguido por el Chocó con 7.765 confinados, Caquetá con 5.030, Antioquia con 5.023 y Bolívar con 3.882. Los números revelan una realidad: el confinamiento forzado se concentra donde el Estado está débil y los actores armados ilegales son fuertes.
Detrás de cada cifra hay historias de gente que no puede moverse. Las autodenominadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia (EGC), el ELN, las disidencias de las Farc extintas y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) son los responsables de estos ataques a la libertad. Usan amenazas, incursiones armadas, homicidios, reclutamiento forzado de menores e incluso explosivos para dominar territorios. El resultado es que familias completas pierden acceso a alimentos, servicios médicos y educación.
Lo más alarmante es quién sufre más. Diecisiete comunidades étnicas fueron impactadas directamente, lo que significa que poblaciones indígenas y afrodescendientes cargan con el peso mayor de esta violencia. Son grupos que ya están en desventaja y ahora ven cómo el conflicto armado profundiza aún más su vulnerabilidad.
El confinamiento es solo una cara del problema. Mientras algunos quedan atrapados, otros tienen que huir. En esos mismos tres meses, la Defensoría documentó 40 eventos de desplazamiento forzado masivo que sacaron a la fuerza a 7.668 personas de sus tierras. A esto se sumaron 25.191 desplazamientos asociados a factores ambientales, principalmente en Córdoba, y 25.585 migrantes en tránsito irregular tratando de escapar de la situación. Colombia entera está en movimiento, pero no por decisión propia.
Fuente original: The Archipielago Press
