Casi 4.100 hospitales y clínicas cerraron en cuatro años: la alerta que sacude al sistema de salud colombiano

El observatorio Así Vamos en Salud reporta que entre 2021 y 2025 cerraron 4.104 instituciones prestadoras de servicios de salud en Colombia, mientras la demanda de atención sigue creciendo. Bogotá concentra el mayor número de cierres con 580 casos, seguida por Antioquia, Atlántico y Cali. A pesar de que las cifras de cobertura se mantienen altas, los ciudadanos enfrentan cada vez más obstáculos para acceder a servicios de salud, situación que se refleja en el aumento de quejas y tutelas.
La crisis en la salud colombiana tiene cifras que asustan. El observatorio Así Vamos en Salud acaba de lanzar una alerta contundente: entre 2021 y 2025 cerraron 4.104 Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS) en el país. Según la información oficial del Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud (REPS), "Este fenómeno no es menor, refleja una reducción sostenida en la capacidad instalada del sistema en un momento en el que la demanda de servicios continúa en aumento". El análisis del observatorio pone en evidencia un problema que va más allá de los números: hay una brecha enorme entre la cobertura que se reporta como alta y la garantía real del derecho a la salud que sienten los colombianos en su día a día.
Bogotá lidera este preocupante ranking con 580 instituciones cerradas, seguida por Antioquia con 273, el Atlántico con 268 y Cali con 227 cierres. Estos números no son casualidad: reflejan dónde el sistema está más agotado y donde más personas están quedando sin acceso a servicios médicos. Y lo que es más alarmante, esta reducción de la oferta de salud ocurre justamente cuando la población envejece y aumentan las enfermedades crónicas que requieren atención permanente.
La inconformidad de la ciudadanía se ve en los hechos. El observatorio detectó un crecimiento sostenido de peticiones, quejas, reclamos y sugerencias (PQRS) y de acciones de tutela, señalando que cada vez más colombianos sienten que no pueden acceder a los servicios de salud cuando los necesitan. Aunque la cobertura formal mantiene cifras altas en papel, la realidad en los centros poblados y especialmente en zonas rurales dispersas es otra: las barreras para acceder a servicios y tecnologías de salud se multiplicaron entre 2024 y 2025, según datos del Dane.
Todo esto ocurre a pesar de que entre agosto de 2022 y diciembre de 2025 se invirtieron 8,2 billones de pesos en equipos básicos de salud (EBS). La pregunta que queda flotando es incómoda: si se invirtió tanto dinero, ¿cómo es posible que cierren más de 4.100 instituciones de salud? Así Vamos en Salud reitera la necesidad urgente de implementar medidas que garanticen acceso real a todos los ciudadanos, porque de lo contrario, seguiremos viendo más cierres, más frustración y más colombianos sin donde atenderse cuando enferman.
Fuente original: El Colombiano - Colombia