Cartagena estrena su primer colegio público bilingüe en Bicentenario

Cartagena abrió las puertas de la Institución Educativa Cecilia Porras, el primer colegio público bilingüe del distrito, ubicado en el megabarrio Bicentenario. Con una inversión superior a 11.700 millones de pesos y capacidad para 1.100 estudiantes desde la primera infancia, la institución cuenta con docentes especializados en inglés y modernas instalaciones distribuidas en cuatro bloques. El colegio lleva el nombre de la artista cartagenera Cecilia Porras, una pintora que rompió esquemas de género al participar en espacios intelectuales dominados por hombres durante el siglo XX.
Después de años de planeación, Cartagena suma un nuevo hito en su infraestructura educativa. La Institución Educativa Cecilia Porras abrió sus puertas en el megabarrio Bicentenario como el primer colegio oficial bilingüe del distrito, un proyecto que tardó en materializarse pero que promete transformar las oportunidades educativas para miles de estudiantes de la ciudad.
La institución albergará a 1.100 estudiantes desde la primera infancia hasta la secundaria, con una particularidad que marca la diferencia: contará con docentes y directivos especializados en inglés. De hecho, se seleccionaron 32 maestros y tres directivos que demostraron dominio del idioma después de que más de 500 personas se postularan para estas posiciones. El plantel también será el primero en ofrecer educación media técnica completamente en inglés, un atributo que, según los gestores del proyecto, preparará a los jóvenes cartageneros para competir en un mercado laboral global.
"Muchos detractores y enemigos de que las cosas vayan bien, de que el progreso se sienta en los barrios de Cartagena, creen que me ofenden al decir que 'somos puro cemento'. Pues sí. Amo el cemento, ya que gracias a él hoy Bicentenario y sus alrededores tienen un nuevo megacolegio que cambiará muchas vidas con una educación competitiva y acorde a nuestros tiempos", expresó el alcalde Dumek Turbay durante la inauguración. El mandatario añadió que "la potencia de este colegio, con más del 80 % de docentes bilingües, será una verdadera revolución educativa en el sur de Cartagena".
La obra fue un esfuerzo conjunto entre varios actores. El Ministerio de Vivienda aportó más de 11.263 millones de pesos, la Fundación Santo Domingo cedió y adecuó el terreno, la Fundación Pies Descalzos manejó los diseños arquitectónicos, y la Alcaldía de Cartagena invirtió más de 1.750 millones para dotación, operación y paisajismo. Las instalaciones están distribuidas en cuatro bloques de un solo nivel: el primero alberga biblioteca, cocina y áreas administrativas; el segundo contiene aulas de secundaria y laboratorios; el tercero tiene aulas de primaria, y el cuarto está dedicado a preescolar con un sector especial llamado "Paraíso Infantil", nombre que rinde homenaje a un jardín que tuvo la familia de la artista que da nombre a la escuela.
El colegio lleva el nombre de Cecilia Porras, una pintora cartagenera nacida en 1920 que se destacó por romper barreras de género. Fue la única mujer admitida en espacios intelectuales prestigiosos como el Grupo de Cartagena y el Grupo de Barranquilla, donde convivía con autores de la talla de Gabriel García Márquez. Su legado de rebeldía y apertura mental se convierte así en inspiración para esta nueva institución educativa. La ministra de Vivienda, Helga Rivas, destacó que "este colegio responde a la necesidad de una comunidad de la ciudad, donde deben de tener todas las condiciones de vivienda digna y dentro del entorno del buen vivir hay ciertos parámetros necesarios, uno de ellos es la educación".
Más allá de la infraestructura moderna, el nuevo colegio ofrece beneficios prácticos inmediatos. Cuenta con Programa de Alimentación Escolar preparado en el sitio, convirtiéndose en el comedor número 67 activo en el distrito. Esta es una cifra relevante si se considera que hace poco menos de un año había apenas 17 comedores de este tipo funcionando en Cartagena, lo que refleja el esfuerzo reciente por ampliar la cobertura de servicios básicos en las instituciones educativas.
Fuente original: Diario Bolívar
