Cartagena alberga cumbre de seguridad alimentaria: 33 países buscan pasar de promesas a acciones reales

El 27 de febrero, ministros de Agricultura de toda América Latina y el Caribe se reunirán en Cartagena para ajustar las metas del Plan SAN CELAC 2030, una estrategia regional contra el hambre y la malnutrición. El encuentro, liderado por Colombia, enfatizará la gobernanza de la tierra como clave para garantizar que los alimentos lleguen a los más pobres. Además, habrá relevo en la presidencia del plan, que pasará a Uruguay.
Cartagena vivirá una jornada clave para América Latina el próximo 27 de febrero. El Centro de Convenciones Julio César Turbay será el escenario donde los ministros de Agricultura de los 33 países miembros de la CELAC se sentarán a trabajar en serio contra el hambre que aún golpea a millones de personas en la región. No se trata solo de otra reunión diplomática más; es el momento de convertir las palabras en hechos concretos.
La región enfrenta una paradoja que duele: siendo la despensa de alimentos del mundo, todavía hay ciudadanos sufriendo inseguridad alimentaria. Mientras tanto, los precios de los insumos no dejan de moverse, y el cambio climático amenaza las cosechas. Por eso los países han decidido cerrar filas alrededor del Plan SAN CELAC 2030, un ambicioso proyecto que busca erradicar la malnutrición en el continente para esa fecha.
Colombia, a través de su ministra de Agricultura y Desarrollo Rural, Martha Carvajalino, ejerce la presidencia actual del plan. Bajo su liderazgo, el encuentro abordará lo que muchos consideran el nudo del problema: la gobernanza de la tierra. El panel principal se titula "Avances de la Seguridad Alimentaria y Nutricional y su relación con la gobernanza de la tierra", porque el asunto es claro: si no hay justicia en el acceso a la tierra, difícilmente habrá soberanía alimentaria. La discusión contará con el respaldo técnico de organismos como la FAO, el IICA, la CEPAL y ALADI.
La agenda ministerial tocará varios puntos vitales. Primero, harán un diagnóstico actualizado de cómo está la seguridad alimentaria y nutrición en nuestros territorios. Luego dialogarán sobre cómo transitar hacia modelos agrícolas que respeten tanto la justicia social como el ambiente. También definirán cómo van a monitorear que los compromisos del Plan 2030 se cumplan de verdad en cada país.
Otro momento político importante será el traspaso de mando. Colombia entregará la presidencia Pro Tempore al ministro de Agricultura de Uruguay, marcando una nueva etapa en la cooperación técnica regional. Lo importante aquí es que estos relevos aseguran continuidad en el trabajo.
El objetivo final es contundente: que los alimentos no solo existan en los mercados, sino que sean accesibles para los más pobres. La integración regional busca fortalecer cómo se comercializan los productos alimentarios dentro de la región y reducir la dependencia de mercados externos que encarecen lo que come la gente en la casa. Como lo destaca el documento preparatorio, "este encuentro busca traducir la coordinación regional en decisiones concretas".
Con los 33 estados reunidos, Cartagena se consolida como un centro diplomático de peso en el Caribe. En estas jornadas se decidirá si realmente la región logra avanzar hacia un sistema donde tener comida digna deje de ser una esperanza y se convierta en un derecho político y económico que se respete de verdad.
Fuente original: El Tiempo - Colombia



