Cartagena activa cercos sanitarios por regreso del sarampión tras seis años sin casos

Colombia detectó tres casos importados de sarampión, enfermedad que no se registraba hace seis años. El primer caso confirmado fue en Bucaramanga, en un viajero procedente de México. Cartagena, que recibe millones de turistas al año, implementó vigilancia en aeropuerto, hoteles y puerto, con vacunación gratuita para proteger a la población. El sarampión es altamente contagioso y puede causar complicaciones graves como neumonía y encefalitis.
Después de seis años sin registros autóctonos, el sarampión ha vuelto a golpear la puerta de Colombia. Las autoridades sanitarias del país confirmaron la llegada de tres casos importados de este virus altamente contagioso, lo que encendió todas las alarmas en los principales puertos de entrada y destinos turísticos.
El primer caso que disparó la alerta nacional se confirmó en Bucaramanga. Se trata de un ciudadano de 35 años que regresó recientemente de un viaje a México con síntomas sospechosos. "Llega con la sintomatología, se sospecha que es un sarampión, se le hacen los respectivos laboratorios y se confirma", explicó Edwin Prada, jefe de la secretaría de salud local. Desde entonces, Santander mantiene un cerco epidemiológico estricto para rastrear todos los contactos cercanos del paciente y evitar que el virus se propague de manera comunitaria.
Cartagena no ha querido arriesgar. Aunque por ahora no hay contagios en la ciudad, la realidad es que recibe aproximadamente siete millones de pasajeros cada año, lo que la convierte en un punto de vulnerabilidad extrema. Por eso, la ciudad ha blindado sus principales accesos con un protocolo de respuesta inmediata: instaló puestos de vacunación en el aeropuerto con más de cuatro mil dosis gratuitas disponibles, activó jornadas de inmunización en hoteles para huéspedes y personal, y estableció vigilancia activa en el puerto para monitorear a cualquier persona que llegue con fiebre o erupciones en la piel.
Lo que hace tan peligroso al sarampión es su capacidad de transmisión. Se propaga por el aire cuando una persona infectada tose, estornuda o habla, facilitando su circulación en espacios cerrados o concurridos. La enfermedad comienza con fiebre alta y tos seca, seguida de manchas blancas en la boca y una erupción cutánea que se extiende desde la cara hacia el resto del cuerpo. Pero aquí está el verdadero riesgo: puede derivar en complicaciones severas como neumonía, encefalitis (inflamación del cerebro) y diarrea grave, especialmente en niños no vacunados y adultos mayores.
Las autoridades hacen un llamado urgente a padres y ciudadanos: revisar los carnés de vacunación de los hijos, asegurar que los esquemas estén completos y que los viajeros internacionales visiten los puntos de salud antes y después de viajar. Colombia lucha contra el tiempo para mantener su condición de país libre de transmisión endémica del sarampión, un logro que hoy se ve amenazado por la movilidad global.
Fuente original: El Tiempo - Colombia

