ÚltimasNoticias Colombia

Colombia

Carnaval en rojo: 25 muertes violentas en el Atlántico, el doble que hace un año

Fuente: El Tiempo - Colombia
Carnaval en rojo: 25 muertes violentas en el Atlántico, el doble que hace un año
Imagen: El Tiempo - Colombia Ver artículo original

El Atlántico registró 25 homicidios durante los cuatro días de Carnaval, duplicando las 12 muertes de 2025. Barranquilla concentró 11 de estos asesinatos, principalmente en barrios como Las Américas, Las Nieves y El Bosque. La mayoría de los crímenes están relacionados con sicariato y disputas entre estructuras criminales, especialmente en zonas de influencia de grupos delictivos.

Mientras Barranquilla festejaba con la Batalla de Flores y los eventos oficiales, la violencia dejaba un saldo devastador. Los cuatro días de Carnaval 2026 transcurrieron bajo la sombra de 25 muertes violentas en el Atlántico, con 11 homicidios concentrados en la capital departamental. Una cifra que asusta: prácticamente el doble de lo que sucedió en las mismas fechas el año pasado, cuando se registraron 12 muertes en todo el territorio y 6 en Barranquilla.

El perfil de la violencia es revelador. De las 25 muertes, 17 estuvieron relacionadas con ataques de sicarios. Otras 6 ocurrieron en accidentes de tránsito, se reportó una muerte accidental por arma de fuego de un auxiliar de Policía en la escuela Antonio Nariño, y un ciudadano alemán fue hallado sin vida en un hotel del barrio Simón Bolívar. Los números hablan claro: estamos ante una ola principalmente sicarial, no ante actos aislados de delincuencia común.

El sábado de Carnaval fue el más letal. Ese día alcanzó su punto crítico con el triple homicidio ocurrido en Las Américas, donde tres hombres fueron asesinados dentro de una vivienda de la calle 53 con carrera 3A. Las víctimas fueron identificadas como César Andrés Moya Meza, John Jairo Manzur Rodríguez y Luis Gabriel Solano Villa. El barrio, según informes policiales, estaría bajo injerencia de la estructura criminal de "Los Costeños", lo que explica la recurrente exposición a ataques sicariales en ese corredor urbano.

La geografía de la violencia es preocupante. En Barranquilla, los ataques se concentraron en una franja vulnerable: Las Américas, Las Nieves y El Bosque fueron los epicentros, aunque también hubo casos en La Esmeralda, Carlos Meisel, San Isidro y La Ceiba. Las Nieves acumuló tres homicidios en hechos separados entre sábado y lunes, incluyendo el asesinato de Michael Yordan Márquez Rosillo en la entrada de un estadero, caso que la Policía relacionó preliminarmente con otro ataque ocurrido horas antes en el mismo barrio. El municipio de Soledad también sumó tres asesinatos en sectores como Vista Hermosa, Nuevo Horizonte y Villa Muvdi, mostrando que la violencia no se limitó al Distrito sino que se extendió por toda el área metropolitana.

La respuesta institucional fue activa. La Policía Metropolitana de Barranquilla reportó 118 capturas, la incautación de 18 armas de fuego y 345 armas blancas. También atendieron 16.719 llamadas al CAD (Centro de Atención de Denuncias), de las cuales 1.274 correspondieron a riñas. Estos números muestran volumen operativo y presencia, pero también la presión que ejercen las dinámicas de convivencia sobre el dispositivo de seguridad durante grandes eventos.

El repunte de muertes reabre un debate incómodo. El Carnaval congrega a miles de personas y demanda operativos diferenciados en zonas densamente pobladas, pero los barrios que cargan una situación crítica de seguridad no pueden quedarse sin protección simplemente porque hay fiestas. La racha de homicidios responde a dinámicas profundas de sicariato asociadas a disputas entre estructuras delictivas y ajustes de cuentas en sus zonas de injerencia. Una realidad que trasciende el festejo y toca lo estructural: mientras algunos celebraban, otros seguían muriendo en los mismos sectores de siempre.

Fuente original: El Tiempo - Colombia

Noticias relacionadas