Carnaval detrás de las rejas: investigan cómo entraron celulares a cárcel de Barranquilla

Videos grabados por reclusos durante el Carnaval de Barranquilla revelan que presos están usando celulares prohibidos dentro de la penitenciaría. Las imágenes muestran a internos de una estructura criminal celebrando con aparatos de alta gama y otros objetos vetados. El Inpec abrió investigación para determinar fallas de seguridad y posible complicidad de guardias.
La cárcel se convirtió en platea del Carnaval. Eso es lo que sugieren los videos que circulan en redes sociales mostrando a varios reclusos grabando y transmitiendo contenido desde el interior de una penitenciaría en Barranquilla durante la Batalla de Flores. Lo preocupante: lo hacían con celulares en la mano, aparatos que por ley están completamente prohibidos dentro de los centros de reclusión del país.
Las imágenes ponen nuevamente el dedo en la llaga sobre la seguridad en las cárceles colombianas. Los videos muestran internos en un ambiente festivo, compartiendo contenido que fue publicado directamente desde las redes sociales. Entre los identificados están alias Emiro y alias Camilo, señalados por las autoridades como presuntos miembros de Los Costeños, una estructura criminal investigada por extorsión y homicidios en la región Caribe.
Lo que más genera inquietud es el tipo de aparatos que se ven en las grabaciones. No son teléfonos sencillos, sino celulares de alta gama, junto con otros elementos que definitivamente no deberían estar adentro de una penitenciaría. Esto abre interrogantes incómodas: ¿cómo pasaron los requisas? ¿Dónde estaban los guardias? ¿Hay complicidad?
El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario anunció que abrió una investigación para esclarecer cómo ingresaron estos dispositivos al penal y si hubo fallas en los protocolos de seguridad o, más grave aún, si funcionarios de vigilancia estuvieron involucrados. Los barranquilleros tienen derecho a saber que sus cárceles funcionan con los controles que la ley exige. Por ahora, los videos hablan de una realidad que duele.
Fuente original: Minuto30