Capturan influencer que explotaba 30 animales en extinción para ganar seguidores en redes

La Fiscalía capturó a Jesse Adonai Daza, un creador de contenidos de Puerto Asís, Putumayo, quien mantenía enjauladas 30 especies de fauna silvestre en peligro de extinción. El hombre las exhibía en videos que promovía como mensajes de conservación para aumentar su audiencia en redes sociales. Los animales fueron encontrados en condiciones deplorables: sin espacio, con mala higiene y alimentación inadecuada. Enfrenta cargos por explotación ilícita de recursos naturales y maltrato animal.
Una operación coordinada de la Fiscalía, la Policía Nacional y Corpoamazonia logró capturar a Jesse Adonai Daza, un influencer que tenía cautivas decenas de animales en extinción en su finca de la vereda Aguas Negras en Puerto Asís, Putumayo. El hombre, quien se dedicaba a crear contenidos para redes sociales, fue presentado ante un juez de control de garantías el pasado viernes.
Lo más preocupante del caso es la forma en que operaba. Daza obtenía los animales de manera irregular y los mantenía en su vivienda para grabar videos en los que supuestamente promovía mensajes de conservación ambiental. Esos contenidos los compartía en plataformas virtuales con un objetivo claro: ganar seguidores y aumentar su audiencia. Mientras tanto, los animales sufrían en cautiverio.
El allanamiento realizado por las autoridades reveló una situación desgarradora. Se encontraron 30 ejemplares de 17 especies diferentes, incluyendo guacamayas, loras, monos, chigüiros y varios otros animales en peligro de extinción. Médicos veterinarios del Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal (GELMA) evaluaron a cada uno y confirmaron que estaban en condiciones deplorable. "Se encontraban en condiciones de encierro, con restricciones de movilidad, deficiencias higiénico-sanitarias y alimentación inadecuada", determinaron los expertos.
Los fiscales especializados de Putumayo imputaron a Daza dos delitos: aprovechamiento ilícito de los recursos naturales renovables en su forma agravada, y lesiones que menoscaban gravemente la salud o la integridad física del animal. El procesado rechazó los cargos, pero quedó en medida de aseguramiento en una cárcel mientras continúa el proceso judicial.
Este caso ilustra cómo algunos personajes explotan la fauna silvestre bajo la falsa promesa de conservarla, cuando en realidad solo buscan obtener ganancias y reconocimiento en internet. Los animales pagaron el precio con su sufrimiento.
Fuente original: Seguimiento


