Capturan a joven por secuestro extorsivo en caso de hermanas asesinadas en Malambo

Juan David Taboada Olivera, de 19 años, fue capturado por orden judicial en el caso de las dos adolescentes desaparecidas en Barranquilla el 18 de febrero. La investigación reveló que hubo exigencias económicas tras la desaparición y que el joven tendría vínculos con la estructura criminal Los Costeños. Además de Taboada, un menor de edad quedó vinculado al caso, aunque las autoridades sospechan que habrían participado más personas en los hechos.
El caso que conmovió a Barranquilla avanzó este miércoles con la captura de Juan David Taboada Olivera, de 19 años, formalizada por orden judicial. Según confirmó el comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, Miguel Andrés Camelo Sánchez, el joven está siendo procesado por secuestro extorsivo en conexión con la desaparición y homicidio de las dos adolescentes halladas en Malambo.
La investigación tomó un giro decisivo gracias a análisis técnicos de comunicaciones. Los investigadores lograron identificar a Taboada tras seguir el rastro de una línea telefónica intervenida que "se encendió" en un centro hospitalario donde estaba internado el joven por un accidente de tránsito ocurrido el 26 de febrero. Paralelamente, personal de Policía Judicial recibió información relevante de una de las personas entrevistadas que condujo a las autoridades hasta Malambo. Allí, en coordinación con el CTI de la Fiscalía, encontraron dos cuerpos en una zona enmontada que fueron identificados como los de las hermanas el 2 de marzo.
El registro judicial muestra que Taboada tiene una anotación previa por porte ilegal de armas de fuego. Además, según líneas de investigación preliminares, el joven habría tenido relación con integrantes de la estructura criminal Los Costeños. Esto llevó a las autoridades a considerar que las adolescentes podrían haber quedado atrapadas en medio de una confrontación o retaliación entre bandas delincuenciales la noche en que desaparecieron.
Las dos jóvenes salieron de su vivienda en La Sierrita hacia las 12:30 a.m. del 18 de febrero tras acordar un encuentro con dos conocidos. La denuncia formal de desaparición se radicó el 19 de febrero, momento a partir del cual el GAULA activó órdenes de interceptación y seguimientos técnicos. En los días posteriores, la familia recibió comunicaciones con exigencias económicas que oscilaron entre 50 millones y 5 millones de pesos, lo que explica por qué el caso se procesa como secuestro extorsivo.
Además de Taboada, un adolescente de 17 años fue vinculado al caso por la ruta del Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes. Sin embargo, el comandante Camelo expuso que la hipótesis de una reunión social la noche de la desaparición ha arrojado indicios de presencia de más personas en el entorno inmediato de los hechos. Se menciona que habrían estado presentes hasta cuatro personas adicionales en ese escenario, extremo que permanece en verificación.
El caso ha evidenciado tensiones entre la expectativa de respuesta de la familia y los tiempos de la investigación. La familia acudió al GAULA alertando sobre las exigencias económicas, pero según su testimonio, recibió una respuesta que consideró inadecuada, incluyendo la hipótesis de un "autosecuestro". Los eventos posteriores demostraron que esas comunicaciones eran parte de la actividad criminal que culminó con la muerte de las adolescentes.
La Alcaldía Distrital anunció una recompensa de hasta 20 millones de pesos para quienes aporten información que permita identificar y ubicar a las demás personas que habrían participado en los hechos. La Policía Metropolitana reiteró que cualquier dato será manejado con absoluta reserva y que este tipo de colaboración ciudadana ha sido determinante para avanzar en la investigación.
Fuente original: El Tiempo - Colombia

