Capturados en Venezuela por crimen de Yulixa enfrentan extradición complicada a Colombia

Dos de los imputados por la muerte de Yulixa Toloza, ocurrida tras un procedimiento estético en Bogotá, fueron presentados ante tribunales venezolanos y enfrentan medidas de aseguramiento por 60 días. La Fiscalía colombiana solicita su extradición invocando un tratado de 1911, pero enfrenta un obstáculo legal: Venezuela prohíbe constitucionalmente extraditar a sus ciudadanos por nacimiento. Mientras avanza el proceso judicial, nuevas pruebas revelan un plan coordinado para ocultar evidencia y facilitar la fuga.
En una audiencia llevada a cabo en Guanare, estado Portuguesa de Venezuela, el juez penal ordenó medidas restrictivas contra María Fernanda Delgado Hernández y Edinson José Torres Sarmiento, señalados como responsables en la muerte de Yulixa Toloza, la mujer de 52 años que falleció después de someterse a un procedimiento de lipólisis láser en un centro estético clandestino llamado Beauty Láser ubicado en el sur de Bogotá.
Ambos fueron capturados el 18 de mayo pasado por la policía venezolana tras una alerta azul emitida por Interpol. Durante la presentación ante los tribunales, fueron imputados formalmente por resistencia a la autoridad. La jueza Lisbeth Karina Díaz Uzcátegui decretó un período de 60 días de medida de aseguramiento judicial mientras se desarrolla el proceso de extradición pasiva solicitado por Colombia. El expediente fue remitido a la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia en Caracas para que evalúe y decida sobre la extradición.
El panorama legal se complica significativamente porque la Constitución venezolana contiene una disposición que prohíbe la extradición de ciudadanos venezolanos por nacimiento. Aun así, la Fiscalía colombiana ha anunciado que invocará el Tratado Bolivariano de Extradición de 1911 para formalizar la solicitud y procurar que los capturados sean llevados a territorio colombiano para enfrentar justicia por homicidio. En Venezuela también permanece capturado Eduardo David Ramos, identificado como el supuesto cirujano que realizó el procedimiento en el que Yulixa perdió la vida.
Las pruebas que ha reunido la Fiscalía revelan un entramado de acciones coordinadas para desaparecer evidencia. En audiencia ante un juzgado de Cúcuta, fiscales presentaron conversaciones entre María Fernanda Delgado y su tío Jesús Hernández, en donde aparecen frases como "Ya pasamos Barinas. Traten de no llamar al número normal" y "Mañana hay que viajar sí o sí. Estoy comprando el chip. Ya estamos en Colombia". Estos chats fueron revelados por Noticias RCN durante el proceso judicial.
Según los investigadores, Hernández y Kelvis Sequera Delgado fueron enviados desde Venezuela hasta Cúcuta con una misión específica: recoger un Chevrolet Sonic gris que fue usado para transportar el cuerpo de Yulixa hacia la zona entre Apulo y Anapoima en Cundinamarca, donde fue hallado el 19 de mayo. La Fiscalía afirma que María Fernanda Delgado envió aproximadamente 800.000 pesos a estos dos hombres para costear transporte, hospedaje y alimentación durante la operación. Dentro del vehículo se hallaron elementos biológicos y tecnológicos fundamentales: células epiteliales, cabello, una huella, una SIM card y un router portátil, que habrían sido destruidos si el plan se completaba.
La defensa de Hernández y Sequera argumentó que fueron engañados por Delgado, quien supuestamente les pidió solo trasladar un carro sin revelarles su vinculación con un crimen. El juez de garantías rechazó esta versión y concluyó que existían elementos suficientes para demostrar que ambos conocían la gravedad de los hechos. Por ello, ordenó enviarlos a prisión en un centro carcelario colombiano, decisión que no fue apelada por sus defensores.
Mientras tanto, las autoridades colombianas continúan persiguiendo a los acusados en Venezuela, aunque el proceso enfrenta dificultades significativas por las restricciones constitucionales que ese país mantiene sobre extradiciones de sus propios ciudadanos. El caso ha mantenido la atención pública por las circunstancias alrededor de Yulixa, quien ingresó a un centro estético clandestino e irregular donde perdió la vida durante un procedimiento que no debió ser realizado fuera de una institución médica certificada.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
