Capturado en España depredador sexual que se cambió de género para evadir la justicia
La Policía Nacional española logró capturar a un fugitivo altamente peligroso en Cuenca tras una investigación que comenzó en abril. El sujeto, acusado de más de 40 denuncias por coacciones, amenazas y delitos sexuales, se había cambiado de género recientemente y contaba con la ayuda de su pareja para mantenerse escondido en un chalet. Los investigadores lo catalogaron como una persona con perfil psicopático que manipulaba a sus víctimas obligándolas a cometer delitos en su contra.
En una operación que pareciera sacada de una película policial, agentes de la Policía Nacional española consiguieron dar con un peligroso fugitivo que se encontraba atrincherado en la provincia de Cuenca. Lo inusual del caso no fue solo la captura, sino el método que utilizó para intentar engañar a las autoridades: cambió de género días antes de ser capturado, en un intento desesperado por evadir las condenas que le esperaban.
El detalle sobre su historia criminal resulta aterrador. Este hombre acumulaba un extenso historial delictivo que incluía antecedentes por violencia de género, pero lo que más preocupaba a las autoridades era el registro de más de 40 denuncias por coacciones y amenazas. Según las autoridades españolas, "había cambiado de género recientemente para intentar eludir las condenas por los delitos contra la libertad sexual cometidos". El sujeto contaba con una orden judicial para ingresar a prisión por agresión sexual, pero días antes de su vista, decidió fugarse y se arrancó la pulsera telemática de localización que un juez le había impuesto.
Los investigadores descubrieron que su modus operandi iba mucho más allá de la agresión física. Se hacía pasar por policía para intimidar y acosar a sus víctimas, y si no lograba doblegarlas, ejecutaba represalias extremas: incendios de vehículos y viviendas, chantajes con material íntimo capturado sin consentimiento. Lo más perturbador era su capacidad de manipulación psicológica: lograba que sus víctimas cometieran delitos en su favor para afectar a terceras personas con las que él tenía conflictos. Por todo esto, los investigadores lo catalogaron como una persona "altamente peligrosa y con un perfil psicopático".
La investigación que inició en abril reveló que el fugitivo se encontraba viviendo en un chalet del municipio de Montalbo, en Cuenca. Para mantenerse oculto, contaba con la complicidad de su pareja sentimental, quien le suministraba comida, material deportivo y ejecutaba maniobras de contravigilancia para que los detectives no los siguieran hasta el escondite.
Finalmente, en la mañana del operativo, un fuerte dispositivo policial allanó el domicilio y logró poner fin a la fuga de este peligroso criminal. El capturado fue puesto a disposición de las autoridades judiciales españolas para que siga su proceso legal.
Fuente original: Minuto30
