Captura de jefe narco y asesinato en aeropuerto de Guayaquil ¿señales de guerra entre bandas?
En Ecuador se registraron dos hechos violentos en pocas horas: la captura de alias "Javi", hermano de "Fito" y máximo líder de Los Choneros, y el asesinato del cabecilla Carlos Alberto Suástegui Villanueva en el aeropuerto de Guayaquil. La proximidad entre estos eventos sugiere posibles luchas por el poder dentro de las estructuras criminales que operan en el país, en medio de un nuevo estado de excepción decretado por el gobierno ecuatoriano.
Ecuador vive horas de extrema tensión tras dos eventos que sacudieron las dinámicas del crimen organizado en el país. En cuestión de pocas horas, las autoridades anunciaron la captura de alias "Javi", considerado el delincuente más buscado del territorio, y posteriormente se registró el asesinato de un peligroso cabecilla criminal en el Aeropuerto Internacional José Joaquín de Olmedo de Guayaquil. Esta sucesión de hechos marca un punto crítico en la inestabilidad de las bandas que aterran a la región.
Alias "Javi", señalado como hermano de alias "Fito" y actual máximo líder de la organización Los Choneros, fue capturado tras una operación conjunta entre las policías de Colombia y Ecuador, junto con agencias internacionales. Se trataba del hombre que había asumido el mando total de esta temida estructura criminal y lideraba sus operaciones de expansión a nivel internacional.
El panorama se tornó más crítico cuando apenas horas después del anuncio de la captura, el pánico se desató en la terminal aérea de Guayaquil. En ese lugar fue asesinado Carlos Alberto Suástegui Villanueva, cabecilla de la estructura conocida como Los Águilas, frecuentemente vinculada a las dinámicas de Los Choneros. Suástegui contaba con un extenso prontuario criminal que incluía asesinato y asociación ilícita.
La cercanía temporal entre la detención del máximo líder narcotraficante y el asesinato de un cabecilla regional en una zona de alta concurrencia pública ha encendido las alarmas entre analistas y autoridades. Estos eventos podrían indicar una reconfiguración interna, represalias o una disputa abierta por el poder dentro de las bandas criminales que operan en el país.
Cabe destacar que ambos hechos ocurren apenas un día después de que el Gobierno ecuatoriano decretara un nuevo estado de excepción en diez provincias, incluyendo Guayas, en un intento por contener la oleada de violencia y recuperar el control territorial frente al accionar de estas mafias transnacionales que desangran al país.
Fuente original: Minuto30

