Candidata al Senado por el Pacto revela su pasado en la frontera: falsificación de cédulas y violencia

Amaranta Hank, nombre artístico de Alejandra Omaña, se candidatiza al Senado con una agenda centrada en justicia, salud y autonomía corporal. En videos que publicó años atrás, relata episodios crudos de su juventud en Cúcuta: falsificación de documentos, relaciones con hombres peligrosos y depresión no tratada. Ha eliminado esos contenidos de sus redes sociales, pero el medio EL COLOMBIANO accedió a seis clips donde narra su transformación desde la ilegalidad fronteriza hasta convertirse en escritora y activista política.
Alejandra Omaña, conocida públicamente como Amaranta Hank, busca llegar al Senado por el Pacto Histórico con una apuesta política que gira alrededor de la justicia, la salud, la libertad, la dignidad y la igualdad. Su candidatura incluye una intención clara: revaluar el progresismo y lo que ella llama "reconstruir las bases machistas" que persisten incluso en sectores políticos alternativos. Según explicó en una entrevista con Publimetro, si logra acceder al Legislativo trabajará por "recuperar la autonomía sobre el cuerpo y el derecho a vivir el placer sin culpa", una de sus banderas políticas más visibles.
Sin embargo, hay un lado de su historia que Hank parece haber querido dejar atrás en el mundo digital. Hace poco desapareció su cuenta de Instagram llamada "@amarantafilmscom", donde compartía anécdotas personales en formato de videopodcast. El medio EL COLOMBIANO accedió a seis videos grabados años atrás en los que la candidata narra sin filtro distintos capítulos de su pasado, especialmente los vividos en Cúcuta y Villa del Rosario, en Norte de Santander, su tierra natal.
En uno de esos clips, Omaña no duda en ser directa sobre sus primeros pasos en el mundo laboral: "El primer trabajo que yo tuve fue falsificando documentos, falsificaba cédulas venezolanas. Y luego, más adelante, fue que fui a parar a esta discoteca, y más adelante de eso, fui la novia durante casi tres años de un hombre bastante peligroso". El contexto de la frontera, cuenta, la llevaba a buscar protección en hombres violentos como forma de sobrevivencia. "Sentía que tenía la necesidad de que alguien me cuidara y tenía que buscar al más fuerte para que el más fuerte me cuidara, y quizás por eso hoy cuento la historia, y los demás están en esas lápidas en Villa del Rosario, porque siempre busqué al más fuerte, al más malo, al que más le tuvieran miedo", relata en los videos.
Su juventud fue marcada por la inestabilidad. Tras la muerte de su padre, rechazó profundamente que su madre formara una nueva pareja. Esa depresión sin diagnosticar se expresaba en comportamientos agresivos: golpeaba a compañeros de colegio, era grosera con su mamá. En un momento de tensión, incluso entró a la casa del novio de su madre con intención de agredirlo. El hombre presentó una denuncia, pero hizo algo inusual: recomendó que ella recibiera atención psicológica. Ese gesto, que Hank describe como una "muy buena jugada", fue el punto de quiebre. Fue diagnosticada con depresión y comenzó tratamiento psiquiátrico, lo que cambió su trayectoria.
El salto hacia otra vida llegó en la universidad. Durante una clase de Filosofía de la Comunicación comprendió que lo que vivía en la frontera no era normal. Que no era natural ver cadáveres desde su ventana ni que sus compañeros del barrio terminaran en hornos crematorios antes de cumplir veinte años. Autores como Charles Bukowski, a quien considera como alguien que la salvó del suicidio en varias ocasiones, fueron sus refugios literarios. Esa toma de conciencia la llevó a escribir "Relatos de frontera", un libro que vio como liberación del dolor acumulado.
Pero denunciar la realidad de su región tuvo precio. Fue señalada de "sapa" por quienes alguna vez fueron cercanos y recibió amenazas de muerte graves que la obligaron a alejarse de Cúcuta. EL COLOMBIANO intentó contactar a Hank para que se pronunciara sobre estos videos y la eliminación de su cuenta de redes, pero no hubo respuesta al cierre de la edición.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

