Cambio Radical se retira de comisión electoral y acusa al Gobierno de favoritismo político

El partido Cambio Radical anunció que no asistirá a la Comisión Nacional de Seguimiento Electoral convocada por el Gobierno para este miércoles. La colectividad acusa que no hay neutralidad institucional, que el Gobierno actúa como parte interesada en lugar de árbitro, y que sus militantes enfrentan presiones e intimidaciones. También reclama que en varios municipios fue imposible hacer campaña debido al control de estructuras armadas ilegales.
En un movimiento que marca escalada en la tensión política, Cambio Radical decidió no asistir este miércoles a la Comisión Nacional de Seguimiento Electoral. A través de una carta al ministro del Interior Armando Benedetti, el partido opositor fue contundente: sostiene que "no existen garantías reales para el ejercicio de la oposición ni condiciones de neutralidad institucional" en la mesa que convocó el Gobierno Nacional.
Para Cambio Radical, este tipo de encuentros son solo fachada. Denuncian que no generan decisiones concretas ni resultados verificables. Según la colectividad, "la democracia no se defiende con invitaciones formales, sino con neutralidad institucional, seguridad para todos los actores, sanción al abuso de poder y respeto por reglas iguales para todos". El partido critica directamente al presidente Gustavo Petro y al ministro Benedetti por promover un "clima de señalamiento, estigmatización y hostilidad" contra quienes no están de acuerdo con la línea oficial. Para ellos, un Gobierno que se comporta como parte interesada no puede fungir simultáneamente como árbitro neutral de la competencia democrática.
Cambio Radical va más allá e interpela al presidente por sus declaraciones sobre las elecciones de 2026. Argumentan que cuando quien tiene el "deber constitucional y político de garantizar la confianza electoral" introduce dudas sin fundamentos verificables, "destruye la legitimidad, erosiona la institucionalidad". Acusan además que altos funcionarios intervienen abiertamente a favor de ciertos sectores políticos, mientras la oposición enfrenta "presiones e intimidaciones sistemáticas, normalizadas desde el discurso público".
El partido también sacó a la luz lo que describe como maltratos sistemáticos. "El trato que han recibido nuestras mujeres congresistas y candidatas —entre ellas Lina Garrido y Carolina Arbeláez— no es un hecho aislado: es el síntoma de un ambiente degradado que el Gobierno no ha querido contener con la contundencia que exige la democracia", señalaron.
En cuanto a las denuncias que han presentado, Cambio Radical asegura que enfrentan amenazas contra la vida de sus candidatos, restricciones territoriales y falta de garantías efectivas, pero reciben "no existe una respuesta seria, integral y verificable". El partido advierte que en numerosos municipios "hacer campaña fue sencillamente imposible porque, al amparo de la llamada 'paz total', estructuras armadas ilegales han consolidado control territorial e influyen abiertamente en el escenario político".
El retiro de esta comisión electoral es una declaración de ruptura. Cambio Radical rechaza participar en lo que consideran escenarios que solo buscan "simular normalidad" mientras el desequilibrio electoral se profundiza. La colectividad promete continuar exigiendo "hechos verificables, no discursos", marcando una clara distancia con los esfuerzos de diálogo que promueve el Ejecutivo.
Fuente original: El Colombiano - Colombia