Calor extremo en el Valle de Aburrá trae alacranes y serpientes a las casas
El aumento de temperaturas en el Valle de Aburrá está sacando alacranes y serpientes de sus hábitats naturales, obligándolas a buscar refugio en zonas residenciales. Las autoridades ambientales recomiendan revisar el calzado, sellar grietas y mantener los jardines podados. También advierten sobre la proliferación de otros vectores (insectos transmisores de enfermedades) que aprovechan el clima caluroso.
El calor sofocante que está azotando el Valle de Aburrá no es solo cosa de las personas. Las autoridades ambientales están sonando las alarmas porque la fauna silvestre también se está moviendo, y con ella vienen visitantes incómodos a nuestras casas: alacranes y serpientes que huyen del sofoco buscando refugio.
Resulta que estos animales, al ser ectotérmicos, no pueden regular su temperatura corporal solos como nosotros. Dependen totalmente del clima, y cuando hace demasiado calor, tienen que abandonar sus escondites naturales para buscar lugares oscuros, frescos y húmedos donde sobrevivir. Y adivina dónde encuentran esas condiciones: debajo de nuestra ropa, dentro de los zapatos, entre escombros y madera que dejamos por ahí olvidados.
Por eso las autoridades de salud y ambiente no están jugando. Piden que revises tu calzado antes de ponértelo, que sacudas la ropa antes de usarla, que selles esas grietas en las paredes que tienes pendientes desde hace meses, y que mantengas los jardines bien podados. Son medidas simples pero importantes para evitar encuentros desagradables.
Lo que muchos no saben es que el calor trae más problemas que solo reptiles y arácnidos. Las autoridades también alertan sobre la proliferación de vectores, esos insectos que transmiten enfermedades y que también aprovechan el clima para multiplicarse.
Si en algún momento ves a uno de estos animales en tu casa, lo más importante es mantener la calma. Nada de tocarlos ni intentar jugar al valiente. Lo recomendado es usar una escoba o un recipiente para guiar suavemente al animal hacia la puerta. Simple, tranquilo y sin dramas.
Fuente original: Telemedellín

