Calor extremo amenaza la salud en América Latina: investigadores alertan sobre peligro de golpes de calor
Investigadores de la Universidad Espíritu Santo advierten que varias zonas tropicales de América Latina están experimentando índices de calor peligrosos para la salud, con picos cercanos a 45 °C especialmente en Ecuador. El problema no es solo la temperatura alta, sino la combinación con humedad extrema que impide que el cuerpo regule el calor adecuadamente. Colombia, México y Perú también enfrentan este fenómeno, y las ciudades tienen pocas defensas urbanas para proteger a su población.
Las temperaturas en América Latina están alcanzando niveles que ya no son saludables para las personas. Investigadores de la Universidad Espíritu Santo documentaron en un estudio que varias zonas tropicales del continente registran índices de calor considerados peligrosos, con cifras superiores a los 39 °C en diversas regiones. En Ecuador, particularmente, se reportaron picos cercanos a los 45 °C durante marzo, y en abril las temperaturas se mantuvieron en niveles de riesgo casi permanente.
Lo preocupante no es simplemente que haga mucho calor. Los expertos explican que el verdadero problema surge cuando el cuerpo humano no puede regular el calor en ambientes muy húmedos. Cuando la sudoración deja de funcionar como mecanismo de enfriamiento, la temperatura corporal se eleva rápidamente y pueden presentarse complicaciones graves como golpes de calor, afectaciones neurológicas e incluso la muerte.
El monitoreo es liderado por el investigador Iván Cherrez como parte del proyecto "Evaluación Integral de la Calidad Ambiental y Biodiversidad", que analiza cómo el cambio climático está impactando la salud y calidad de vida de las personas. Lo importante es que este fenómeno ya no es exclusivo de Ecuador. Colombia, México y Perú han registrado en los últimos años olas de calor prolongadas y récords históricos de temperatura, lo que refleja una tendencia global preocupante.
Las ciudades latinoamericanas están especialmente vulnerables. Sectores urbanos con poca vegetación, alta densidad poblacional y limitado acceso a sistemas de refrigeración enfrentan dificultades enormes para proteger a sus habitantes. Los expertos recomendaron evitar exponerse al sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, mantener una hidratación constante, usar ropa ligera y fortalecer medidas de adaptación climática como crear zonas verdes y espacios de refugio térmico en las ciudades.
La realidad es que el calor extremo dejó de ser un evento aislado. Millones de personas que viven en ciudades tropicales del continente ya lo consideran una realidad cotidiana, y los gobiernos e instituciones tienen poco tiempo para actuar.
Fuente original: Hora 13 Noticias

