Caída de gerente en Taxi Imperial tras protestas en El Dorado: así responde la empresa

Las protestas de taxistas en el aeropuerto El Dorado desde el 8 de marzo obligaron a Taxi Imperial a hacer cambios en la dirección. El gerente Julio Jiménez renunció y fue reemplazado por Jhon Jairo Caro. La empresa también suspendió un proyecto de recaudo prepago y retiró impulsores del servicio, intentando frenar los conflictos internos que paralizaron la principal terminal aérea del país.
Los conflictos internos en Taxi Imperial llegaron a su punto crítico. Las protestas que estallaron en el Aeropuerto Internacional El Dorado desde el 8 de marzo dejaron como saldo la renuncia del gerente Julio Jiménez, en medio de tensiones con conductores y propietarios de taxis que operan en la terminal. La empresa confirmó el cambio de mando como respuesta a las presiones del gremio, con la intención de recuperar la estabilidad operativa en uno de los puntos más críticos para la movilidad bogotana.
Detrás de estas protestas hay quejas concretas. Taxi Imperial había anunciado un sistema de recaudo prepago que generó rechazo inmediato entre los conductores. Ahora la empresa aclara que ese proyecto "no fue implementado" y lo suspendió oficialmente. También retiró a los impulsores del servicio, personal que aparentemente generaba fricción con los taxistas. Con estos cambios, busca reducir los focos de conflicto que llevaron a bloqueos que afectaron a miles de pasajeros.
El nuevo gerente operativo será Jhon Jairo Caro, quien tendrá la tarea de reorganizar cómo funciona el servicio. Taxi Imperial enfatiza que implementará "canales oficiales" para mejorar la comunicación con conductores y propietarios, reconociendo implícitamente que la relación se había deteriorado. La empresa también salió a aclarar que algunas afirmaciones que hizo el exgerente en medios "reflejan un intento por reorganizar la comunicación institucional".
Mientras tanto, Taxi Imperial insiste en que el servicio de taxis en el aeropuerto debe mantener ciertos equilibrios: los vehículos de servicio público especial que opera la empresa no superarán el 10% del total de taxis individuales, según la normatividad vigente. La compañía también hace un llamado a las autoridades para reforzar controles contra la informalidad en el sector, un aspecto que considera clave para que todos jueguen con las mismas reglas en la terminal.
Fuente original: Portafolio - Economía