Cafeteros de la Sierra Nevada denuncian despojo de tierras por decisiones del Gobierno

Cerca de 300 familias cafeteras de Palmor, en la Sierra Nevada de Santa Marta, acusan al Ministerio de Agricultura, la Unidad de Restitución de Tierras y la Agencia Nacional de Tierras de generar un conflicto entre campesinos e indígenas. Los productores, que llevan entre 50 y 80 años en la zona, denuncian que están siendo estigmatizados como "despojadores" a pesar de ser tenedores de buena fe, lo que ha afectado sus créditos, asistencia técnica y ventas de café. Piden investigaciones contra funcionarios y la revisión de procesos que podrían llevar a desplazamientos judiciales.
En la Sierra Nevada de Santa Marta está creciendo un conflicto que tiene a los cafeteros de la zona muy preocupados. Alrededor de 300 familias que se dedican al cultivo del café en Palmor denunciaron que las instituciones del Gobierno encargadas de la reforma agraria y la restitución de tierras estarían profundizando las tensiones entre campesinos e indígenas de la región. Según lo que señalaron los productores, decisiones relacionadas con procesos de restitución y reforma agraria han afectado gravemente a familias que llevan entre 50 y 80 años trabajando la tierra en esa zona.
Lo que más duele a estos cafeteros es que se los señale como "despojadores" cuando ellos se consideran tenedores de buena fe y, además, víctimas del abandono del Estado. En un comunicado que circuló en la región, los campesinos aseguraron que algunos funcionarios de la Unidad de Restitución de Tierras los han estigmatizado públicamente. Esa situación, según advierten, los pone en riesgo frente a grupos armados que actúan en el territorio. Además, las medidas cautelares y los procesos judiciales han impactado directamente sus bolsillos: se les ha dificultado acceder a créditos, recibir asistencia técnica y comercializar su café, lo que ha afectado las cosechas de los últimos años.
Los campesinos temen que las demandas de restitución terminen en desplazamientos ordenados por los juzgados, y denuncian que no se está respetando el principio legal de buena fe exenta de culpa. Por eso, 151 productores firmaron un documento pidiendo al Gobierno que revise lo que han hecho esas instituciones e investigue a los funcionarios que consideren responsables de vulnerar sus derechos. De manera particular, señalaron al director territorial de la Unidad de Restitución de Tierras, José Humberto Torres Díaz, a quien acusan de actuar parcialmente a favor de las comunidades indígenas mientras ignora las dificultades de los campesinos.
Los cafeteros también le pidieron a la Asamblea del Magdalena y a los congresistas del departamento que hagan debates de control político y revisen la situación de las tierras en la Sierra Nevada. Con desesperación en las palabras, los voceros afirmaron: "No somos delincuentes, somos cafeteros". Reiteraron que son tenedores de buena fe, que generan empleo en la región y que contribuyen al desarrollo económico de la zona. Advirtieron que van a continuar defendiendo sus predios y rechazaron cualquier intento de desplazamiento mediante decisiones judiciales que, a su modo de ver, desconocen su permanencia histórica en el territorio. Para estos hombres y mujeres que viven del café, la batalla no termina aquí.
Fuente original: Seguimiento


