Cada media hora muere un animal por el conflicto: JEP documenta más de cien mil víctimas
Un informe de la Jurisdicción Especial para la Paz revela una cifra angustiante: cada 30 minutos un animal muere o resulta herido en el conflicto armado colombiano. Desde 2017, más de cien mil especies han sido afectadas, y 44 están en riesgo de extinción. Los grupos armados usan animales para transporte, vigilancia, tortura y hasta detonación de explosivos, en una violencia que también golpea directamente los ecosistemas del país.
En Colombia, mientras nosotros seguimos con nuestras vidas, cada media hora un animal muere o sufre heridas por culpa de la guerra. La cifra no es una exageración ni un titular sensacionalista: viene documentada en un informe de la Jurisdicción Especial para la Paz que pone sobre la mesa una violencia que casi nunca escuchamos en las noticias.
Entre 2017 y 2026, más de cien mil animales han sido afectados por la confrontación armada. No hablamos de eventos puntuales o excepcionales, sino de algo sistemático que ocurre constantemente. Burros, caballos y perros cargan con el peso de esta guerra, literalmente. Algunos de estos perros incluso han sido usados para transportar explosivos, algo que duele solo de imaginar.
El informe documenta nueve formas distintas en que los grupos armados utilizan a los animales. Desde usarlos para transportar carga y vigilar territorios, hasta torturalos y explotarlos en actos de propaganda. Pero hay más: el abandono forzado de animales representa el 27% de los casos, mientras que las acciones militares directas son responsables del 32% de las afectaciones que se han registrado.
Lo que hace aún más grave esta realidad es el impacto sobre la biodiversidad. El informe alerta que 44 especies están en riesgo inminente de desaparecer del país por dinámicas asociadas al conflicto. Algunos nombres que quizá no son tan conocidos para muchos colombianos: el arrierito antioqueño, el paujil piquiazul y el mono araña. Cada una de estas especies representa un patrimonio natural que la violencia está acabando.
Esta es una violencia poco visibilizada, como lo reconoce la JEP. Mientras se contabilizan muertes humanas y se busca justicia para las víctimas del conflicto, los animales y los ecosistemas siguen sufriendo en silencio, sin que nadie los cuente.
Fuente original: Telemedellín

