Bucaramanga conectará Diamante II con la autopista para descongestionar el barrio

Bucaramanga iniciará en junio la construcción del proyecto "Acceso Diamante II", una intervención vial que conectará directamente el barrio Diamante II con la autopista Floridablanca-Bucaramanga. La obra, que durará aproximadamente seis meses, tiene un presupuesto de 2.876 millones de pesos e incluye la adecuación de vías y cambios en el sentido de algunas calles. El proyecto busca aliviar años de congestión vehicular que han afectado la movilidad de los habitantes del sector sur de la ciudad.
Los habitantes del barrio Diamante II, en el sur de Bucaramanga, por fin recibirán una respuesta a su angustia vehicular. Después de años de quejarse por el intenso flujo de carros que atraviesa a diario su tradicional sector, la Alcaldía anunció que en junio comenzará la construcción del proyecto "Acceso Diamante II", una obra que promete reorganizar el tránsito y mejorar significativamente la movilidad en la zona.
La intervención contempla nada menos que una conexión directa entre la carrera 24 y el barrio Diamante II, además de reparar tramos deteriorados en la carrera 24 y las calles 83 y 89. Pero lo que realmente cambiará la dinámica será el nuevo sentido de la calle 83, que quedará en dirección oriente-occidente, acompañado de otros ajustes para que los vehículos circulen de forma más ordenada y segura.
Con un presupuesto oficial de 2.876 millones de pesos, la obra incluye no solo la construcción sino también la interventoría y planes especiales para manejar el tráfico durante las labores y proteger el ambiente. Se espera que todo esté listo en aproximadamente seis meses.
Lo más importante es que el proyecto abrirá un nuevo acceso desde la autopista Floridablanca-Bucaramanga hacia el Centro Comercial Cacique, lo que permitirá desviar parte del intenso flujo vehicular que actualmente pasa por las calles principales del barrio. Con esto, se busca aliviar esos puntos críticos que durante años han congestionado la zona y afectado la calidad de vida de quienes viven en Diamante II.
Fuente original: El Tiempo - Colombia
