Briceño deja 41 familias huyendo a Medellín por enfrentamientos entre grupos armados
El conflicto armado en Briceño y municipios del norte de Antioquia sigue desplazando personas hacia Medellín. Según la Alcaldía, en lo corrido de 2026 ya son 41 familias equivalentes a 88 personas las que han tenido que abandonar sus hogares. Las autoridades activaron protocolos de atención humanitaria ante el crecimiento del fenómeno y denuncias de afectaciones contra menores de edad.
La violencia no da tregua en Briceño. El recrudecimiento del conflicto armado en ese municipio del norte de Antioquia sigue golpeando a civiles que, cada vez más, toman la decisión de abandonar todo para salvarse. Medellín se ha convertido en refugio de quienes huyen de los enfrentamientos entre grupos armados ilegales que controlan esa región.
Las cifras hablan por sí solas. Según reportes de la Alcaldía de Medellín, en lo corrido de 2026 ya son 41 familias, es decir 88 personas, las que han sido desplazadas forzadamente hacia la capital antioqueña. La Secretaría de Derechos Humanos señala que enero y abril fueron los meses más críticos. Pero lo preocupante es que no se trata de un fenómeno estable, sino creciente.
Estas familias dejan atrás no solo sus casas, sino también la poca estabilidad que tenían. Muchas no contaban con redes de apoyo ni lugares seguros donde refugiarse en sus municipios, por eso optan por viajar a Medellín en busca de protección. El temor por los enfrentamientos y las amenazas de los grupos armados es lo que pesa más en sus maletas cuando emprenden el viaje.
Ante esta crisis humanitaria, la alcaldía ha puesto a funcionar protocolos de atención que incluyen entrega de ayudas básicas, acompañamiento psicosocial y alojamiento temporal. No es poco, pero tampoco es suficiente para devolver la paz a estas personas. El secretario de Derechos Humanos, Carlos Arcila, fue claro: "el fenómeno continúa creciendo" y están preparándose para atender nuevos casos.
Lo que más alarma a las autoridades es que el desplazamiento no es el único problema. También hay denuncias de instrumentalización de menores de edad y otras afectaciones contra la población civil. Esto ha obligado a varias familias a salir de sus hogares de manera urgente para proteger a los niños y adolescentes. La Defensoría del Pueblo ya lo había advertido mediante la alerta temprana 019 de 2025, en la que alertaba sobre riesgos asociados a enfrentamientos armados, confinamientos, hostigamientos, asesinatos y uso de explosivos en la zona.
Fuente original: Minuto30

