Brasil se salva en el último aliento: Martinelli tumba a Japón y clasifica a octavos
Brasil dio la vuelta un partido que parecía perdido frente a Japón, remontando de 0-1 a 2-1 gracias a un gol de Gabriel Martinelli en el minuto 95. Los japoneses sorprendieron con un tempranero tanto de Kaishu Sano, pero la selección brasileña intensificó en la segunda mitad con cambios tácticos de Carlo Ancelotti. El equipo sudamericano aseguró su paso a octavos de final en uno de los momentos más tensos del partido.
El fútbol es cuestión de minutos, y Brasil lo comprobó en carne propia. Cuando parecía que Japón se llevaría una de las sorpresas más grandes del torneo, Gabriel Martinelli apareció en el minuto 95 para sellar un 2-1 que mantiene viva la ilusión brasileña en el Mundial.
Los japoneses arrancaron el partido con una efectividad que pocos esperaban. Kaishu Sano abrió el marcador a los 29 minutos, aprovechando una recuperación en el medio campo para batir a Alisson. En ese momento, Brasil parecía descolocado, a pesar de que durante la primera mitad controló la pelota sin lograr convertir esa posesión en ocasiones claras de gol. El esquema defensivo de Japón funcionaba, mientras que la Canarinha se marchó al descanso buscando respuestas que no encontraba.
La reacción brasileña llegaría en el segundo tiempo. Carlo Ancelotti introdujo cambios tácticos que pusieron más intensidad en el juego, y a los 55 minutos Casemiro conectó de cabeza un centro desde la banda para restablecer la igualdad. Vinícius Júnior casi completa la remontada poco después, pero su disparo se estrelló contra el poste. Brasil crecía, aunque el cansancio y la salida de Casemiro por molestias físicas generaron momentos de incertidumbre.
Cuando todo parecía dirigirse hacia la prórroga, Bruno Guimarães filtró un pase para Martinelli, quien definió en el minuto 95. El balón tocó el poste antes de colarse en la portería, desatando la euforia de los brasileños y condenando a Japón a la eliminación después de estar a un paso de hacer historia. Brasil avanzará a octavos como un rival peligroso, mientras los nipones se van con la frustración de haber estado tan cerca.
Fuente original: Diario del Norte


