Bomberos de Riohacha alertan: máquinas dañadas ponen en riesgo la ciudad
Los voluntarios del Cuerpo de Bomberos de Riohacha han dejado en evidencia una crisis administrativa que no puede esperar más. Varias máquinas están fuera de servicio por falta de mantenimiento y trámites incumplidos. La Administración Distrital debe actuar ahora para garantizar que la ciudad cuente con un servicio de emergencias confiable.
En Riohacha se ha instalado una alerta que no debería existir. Los voluntarios del Cuerpo de Bomberos han tomado la decisión de no atender emergencias porque las máquinas con las que contarían para hacerlo están en condiciones tan precarias que podrían generar nuevas emergencias. No es un capricho, es una necesidad de supervivencia institucional que expone problemas administrativos graves en la ciudad.
La situación toca un punto sensible: hay máquinas sin frenos, sin motor de arranque, sin batería. El comandante Efraín Castañeda ha sido explícito al respecto, y su preocupación es más que justificada. Esto no habría llegado a este punto si los trámites internos se hubieran cumplido a tiempo, tanto de lado de los funcionarios responsables como de los propios bomberos en la entrega oportuna de los proyectos para su revisión.
Hoy no se trata de buscar quién falló o quién tiene la culpa. Se trata de reconocer algo más urgente: Riohacha no puede permitirse el lujo de no contar con un Cuerpo de Bomberos en óptimas condiciones. Los voluntarios que trabajan en esta institución protegen vidas, bienes y entornos frente a incendios, accidentes y catástrofes. Son quienes responden cuando todo se desmorona, y por eso merecen máquinas que funcionen y procesos administrativos que no los dejen en el limbo.
Los funcionarios públicos tienen el reto de encontrar ese camino que combine agilidad con legalidad, que permita actuar de manera preventiva sin saltarse los procedimientos. No es fácil, pero es necesario. Una ciudad como Riohacha merece contar con un servicio de emergencias confiable y bien equipado, porque en situaciones críticas, cada minuto cuenta.
Fuente original: Diario del Norte
