Bombardeos israelíes en Líbano amenazan con colapsar la frágil tregua entre Irán y Estados Unidos

Una tregua de dos semanas recién acordada entre Irán y Estados Unidos se tambalea después de que Israel ejecutara ataques masivos contra Líbano que dejaron 182 muertos y 900 heridos en un solo día. Irán amenazó con reanudar las hostilidades argumentando que se violaron las bases del acuerdo, mientras Israel sostiene que sus operaciones contra Hezbolá no forman parte del alto el fuego. Las conversaciones cruciales previstas para el viernes en Pakistán podrían definir si la región regresa a la guerra total o logra una paz duradera.
La tregua de dos semanas entre Irán y Estados Unidos, anunciada como un logro diplomático después de semanas de tensión extrema en Medio Oriente, está mostrando grietas apenas 24 horas después de ser firmada. Los bombardeos más intensos que Israel ha lanzado contra Líbano desde que el grupo militante Hezbolá se unió al conflicto hace poco más de un mes pusieron en riesgo lo que tanto Washington como Teherán celebraban como un paso crucial hacia la paz regional.
El miércoles 8 de abril, ataques aéreos israelíes sin previo aviso golpearon el corazón de Beirut y otras zonas del país vecino. El Ministerio de Salud libanés reportó al menos 182 muertos y cerca de 900 heridos en ese único día. Ali Younes, quien se encontraba esperando a su esposa en la zona de Corniche al-Mazraa, uno de los lugares atacados, describió escenas de caos: "La gente empezó a correr en todas direcciones y el humo se elevaba en columnas". Desde que Israel comenzó sus operaciones hace un mes, más de 1.700 personas han perdido la vida en Líbano.
Israel y Estados Unidos argumentan que estas operaciones militares contra Hezbolá no violan el acuerdo. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, fue directo en su defensa: "Si Irán quiere que esta negociación fracase por el Líbano, que no tiene nada que ver con ellos y que Estados Unidos nunca dijo que formara parte del alto el fuego, en última instancia es su decisión". Netanyahu, por su parte, aseguró que Israel seguía preparado para enfrentarse a Irán si fuera necesario y que aún tenía "objetivos que cumplir".
Pero desde Teherán llegaron señales de alarma. Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del parlamento iraní, publicó en redes que la "base viable sobre la que negociar" ya se había violado, haciendo que nuevas conversaciones fueran "irrazonables". La Guardia Revolucionaria iraní advirtió que "cumpliría con su deber y daría una respuesta" si Israel no cesaba los ataques. Estos mensajes indicaban que el acuerdo podría desmoronarse antes de las conversaciones de alto riesgo programadas para el viernes 10 de abril en Pakistán, donde el vicepresidente Vance estaría presente.
Las complicaciones no se detienen en Líbano. Mientras el acuerdo incluía que Irán reabriera el Estrecho de Ormuz, una vía marítima por donde transita una quinta parte del petróleo mundial, reportes señalaban que nuevamente había sido cerrado a pesar de la tregua. La Casa Blanca exigió a Irán reabrirlo "de inmediato, con rapidez y seguridad". Además, medios estatales iraníes anunciaban nuevos ataques con misiles y drones contra estados del Golfo aliados de Estados Unidos, en represalia por ataques aéreos contra instalaciones petroleras iraníes. Kuwait reportó daños en sus instalaciones petroleras y plantas desalinizadoras, mientras que Emiratos Árabes Unidos afirmó haber sido blanco de 17 misiles y 35 drones.
El acuerdo está lejos de estar consolidado. Teherán mantiene exigencias profundas sobre enriquecimiento de uranio, levantamiento de sanciones económicas y control del Estrecho de Ormuz que chocan frontalmente con los intereses estadounidenses. Un funcionario de la Casa Blanca incluso afirmó que el plan de 10 puntos iraní no coincidía con lo que Estados Unidos creía haber aceptado. A pesar de la celebración inicial que hizo caer los precios del petróleo un 15%, la realidad en el terreno sugiere que la región sigue al borde de un precipicio.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



