Bombardeo militar contra el ELN en el Catatumbo deja 12 muertos y 300 drones incautados

Las Fuerzas Militares ejecutaron una operación aérea contra el ELN en Norte de Santander que resultó en al menos 12 guerrilleros abatidos, la incautación de cerca de 300 drones y la destrucción de cuatro búnkeres. El ataque forma parte de una escalada de operativos en 2026 en zonas estratégicas del Catatumbo como Tibú y El Tarra. Sin embargo, la región sigue siendo escenario de enfrentamientos entre grupos armados que mantienen a la población civil en medio del conflicto.
El aire se llenó de fuego en el Catatumbo. Las Fuerzas Militares ejecutaron un bombardeo contra el ELN que dejó un saldo contundente: al menos 12 guerrilleros muertos, alrededor de 300 drones incautados y cuatro búnkeres completamente desmantelados. La operación, reportada por La FM, se llevó a cabo en zona rural de Norte de Santander, donde la guerrilla ha consolidado su presencia en corredores estratégicos ligados al narcotráfico.
Lo que sorprende del operativo es el nivel de equipamiento que desveló. Los cientos de drones recuperados por la inteligencia militar evidencian que los grupos armados han sofisticado sus métodos: usaban estos aparatos para vigilancia y para ejecutar ataques. Es un indicativo de cómo ha evolucionado la guerra en territorios como éste, donde la tecnología se ha convertido en una herramienta más del conflicto.
El ataque no fue solo aéreo. Después del bombardeo ingresaron tropas en tierra que lograron ubicar y destruir estructuras clave de la guerrilla. Esos búnkeres eran refugios y centros de operaciones desde donde el ELN coordinaba sus movimientos. Desarticular este tipo de infraestructura golpea la capacidad de mando y control del grupo en la región, aunque sea temporalmente.
Esta ofensiva se suma a una serie de operaciones que han intensificado en 2026. Según reportes anteriores, en municipios como Tibú y El Tarra, epicentros del conflicto en el Catatumbo, ya se habían reportado guerrilleros abatidos y capturas. Es un patrón: el Ejército busca recuperar terreno en una zona que nunca ha dejado de arder.
Pero la realidad en el Catatumbo sigue siendo compleja. Las disputas entre el ELN y disidencias de las FARC continúan, los drones explosivos siguen siendo una amenaza, hay desplazamientos masivos de población y reclutamiento forzado. Los civiles siguen atrapados en medio de este fuego cruzado sin saber cuándo encontrarán paz.
Con este golpe, el Ejército intenta recuperar control en una región donde la tregua es una palabra que perdió sentido hace años. La pregunta que quedó flotando en el aire es si operativos como éste serán suficientes para frenar la escalada o si son apenas otro capítulo más de una guerra que parece no tener fin.
Fuente original: The Archipielago Press

