Bogotá tiene empleados menos satisfechos con su trabajo que el resto del país

Un estudio de Great Place To Work evaluó a más de 290 mil trabajadores en Bogotá y encontró que califican su ambiente laboral con 57 sobre 100, mientras el resto del país da 66. Los trabajadores bogotanos cambian más frecuentemente de empleo y la calidad del liderazgo es el factor más determinante para sentirse a gusto en una empresa. Además, el 44% de los empleados en la capital está estudiando porque siente que necesita mejorar sus habilidades para competir en el mercado laboral.
Trabajar en Bogotá no es lo mismo que trabajar en otras ciudades de Colombia. Eso es lo que refleja el más reciente informe de Great Place To Work sobre ambiente laboral en 2026, que encuestó a más de 290 mil empleados en la capital y a más de 4 mil en el resto del país. Los números no mienten: mientras que los bogotanos calificaron su ambiente laboral con 57 puntos sobre 100 (una valoración "media baja"), en otras ciudades la puntuación llegó a 66 puntos (considerada "media alta").
La diferencia está en la rotación laboral, que en Bogotá es mucho más acelerada. El 38% de los encuestados reportó haber estado menos de dos años en su puesto actual, mientras que solo el 15% aseguró haber tenido un único empleador en toda su vida. En contraste, en el resto del país el 56% de los trabajadores han permanecido con un solo empleador. La razón es simple: Bogotá ofrece más opciones de empleo, lo que hace que la gente cambie de trabajo con mayor facilidad cuando surge una oportunidad mejor.
Sin embargo, hay una buena noticia para las empresas bogotanas. Según Jaime Urquijo, director ejecutivo de Great Place To Work, "Los colaboradores en Bogotá hoy están viendo a sus organizaciones más armadas para favorecer la confianza en la organización. Están viendo un buen desenvolvimiento de los líderes. Están viendo un conjunto de prácticas muy atractivas. Están viendo sensibilidad al rededor de la justicia". Esto significa que la satisfacción de los empleados ha ido mejorando progresivamente en la capital.
Lo que más determina si un trabajador se siente a gusto no es el salario ni el tipo de contrato, sino la calidad de liderazgo que experimenta. El estudio reveló que factores personales como la formación académica influyen en un 35% de la opinión, factores organizacionales en 34%, factores laborales en 26%, y factores geográficos (como el desplazamiento) solo en 5%. Pero por encima de todo esto, "cuando uno mira la opinión que las personas están manifestando sobre sus líderes, pues Bogotá ha venido elevando los estándares y eso hace parte de reconocer que en esa interacción con el líder, la organización se juega una muy buena parte de la opinión que los trabajadores tienen sobre ella", explicó Urquijo.
Bogotá es exigente no solo para las empresas sino también para los empleados. El 44% de los trabajadores ocupados está estudiando paralelamente. El 22% realiza otros estudios, el 14% está en pregrado y el 8% en posgrados. Esta necesidad de seguir formándose refleja la presión que sienten los bogotanos: aunque hay muchas oportunidades de trabajo, la competencia es feroz y los estándares de exigencia son altos.
En cuanto a sectores económicos, las empresas de hardware y software lideran como las más solicitadas y mejor calificadas por sus liderazgos. El sector farmacéutico, que hace seis años era el favorito, sigue siendo bien valorado pero ha perdido protagonismo. Por otro lado, la banca ha experimentado una recuperación notable tras la pandemia, pasando de evaluaciones bajas a satisfactorias.
Un dato preocupante emerge del estudio: apenas el 9% de los encuestados en Bogotá tiene menos de 26 años. Urquijo lo explica así: "A uno le queda la sensación de que esto es por las dificultades que estamos teniendo en la generación del primer empleo y eso por supuesto impacta a los más jóvenes". Esto coincide con la realidad de jóvenes que no estudian ni trabajan, lo que refleja una crisis de acceso al mercado laboral para los menores de edad.
Fuente original: Portafolio - Economía
