Bogotá activa pico y placa regional para controlar retorno masivo de 15 millones de viajeros en Semana Santa

El Gobierno activó el Plan Retorno para el domingo de Resurrección, esperando más de 15 millones de personas movilizándose en el país. En Bogotá se implementó pico y placa regional en nueve corredores principales, restringiendo vehículos según el número de placa entre las 12 del mediodía y las 8 de la noche. El operativo incluyó 6.450 personas en vía, restricciones para camiones pesados y controles de seguridad para evitar congestiones y accidentes.
Millones de colombianos regresaban este domingo a sus ciudades después del puente festivo de Semana Santa, generando uno de los mayores movimientos vehiculares del año. El Gobierno Nacional desplegó el Plan Retorno para intentar ordenar el caos vial que representa el regreso simultáneo de más de 15 millones de personas por las carreteras del país, con más de 10 millones llegando en vehículos particulares.
Para Bogotá, que es el principal cuello de botella en estas ocasiones, las autoridades echaron mano de una estrategia llamada pico y placa regional. La idea es sencilla: en nueve corredores principales, solo pueden ingresar ciertos vehículos según el último número de su placa, dependiendo de la hora. Entre las 12 del mediodía y las 4 de la tarde solo entraban carros con placas pares, y entre las 4 y las 8 de la noche los de placas impares. Después de esas 8 de la noche, cualquiera podía pasar. Estas restricciones aplican en vías clave como la Autopista Norte, la Autopista Sur, la calle 13, la calle 80 y la carrera Séptima.
En corredores especialmente saturados como la Autopista Sur, entre Soacha y Bogotá, los funcionarios implementaron medidas adicionales: carriles reversibles (que cambian de dirección según la hora) y habilitación de terceros carriles. La idea detrás de todo esto es distribuir el flujo para evitar que se forme un embotellamiento monumental donde todo queda paralizado.
A nivel nacional, el Ministerio de Transporte prohibió el ingreso de camiones pesados (superiores a 3,4 toneladas) entre las 10 de la mañana y las 11 de la noche del domingo en varios corredores estratégicos. El objetivo: que los vehículos particulares tuvieran prioridad en rutas como Bogotá-Girardot, Bogotá-Villavicencio y Bogotá-Tunja.
El operativo fue masivo. Según cifras oficiales, más de 6.450 personas trabajaron en vía, apoyadas por cerca de 700 equipos de emergencia y monitoreo en tiempo real. La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, enfatizó que "la seguridad vial es un compromiso de todos y esta Semana Santa la prioridad es clara: proteger la vida de los colombianos". Los controles incluyeron fiscalización del exceso de velocidad, conducción bajo efectos del alcohol y presencia permanente de la Policía de Tránsito en los principales corredores.
Solo en Bogotá, las autoridades estimaban el ingreso de más de 2,5 millones de vehículos durante toda la temporada festiva. Esto, sumado a reportes de lluvias que afectaban diferentes regiones y causaban cierres parciales de vías, obligó a reforzar todos los sistemas de prevención y control disponibles.
Fuente original: Portafolio - Economía