Bogotá acelera tres megaobras de movilidad que beneficiarán a más de un millón de personas

El Instituto de Desarrollo Urbano avanza en simultáneo tres proyectos de infraestructura en el norte de Bogotá: el puente de la 153 abre en julio, el peatonal de la 112 antes de fin de año, y las vías de Puente Aranda se entregan en 2027. Las tres obras suman décadas de retrasos y contratistas sancionados, pero ahora muestran avances significativos bajo supervisión del IDU. En conjunto, beneficiarán a más de 1,4 millones de bogotanos.
Después de años de demoras, sanciones y contratistas fallidos, Bogotá finalmente ve luz al final del túnel en tres grandes proyectos de movilidad que transformarán el norte de la ciudad. El puente de la calle 153 con Autopista Norte, el puente peatonal de la 112 en Usaquén y las vías de Puente Aranda avanzan simultáneamente bajo la supervisión del Instituto de Desarrollo Urbano, con cronogramas de entrega que ya están sobre la mesa.
El puente de la 153 es el más cercano a terminar. Con un 83 por ciento de avance, ya tiene su estructura de 363 metros de largo lista, con barandas instaladas y accesos preparados para pavimentación. La obra incluirá tres carriles vehiculares, uno de incorporación y un carril compartido para bicicletas y peatones de 5 metros de ancho. Orlando Molano, director del IDU, confirmó durante una visita a los frentes que "vamos a habilitar este puente en julio de este año", quedando solo pendientes trabajos de espacio público como el bajo puente. La obra beneficiará directamente a 848.000 personas, mejorando las conexiones entre el oriente y occidente de la ciudad por uno de los corredores con mayor flujo vehicular del norte.
En Usaquén, el puente peatonal de la 112 con carrera Novena suma 76.000 beneficiados adicionales. Aunque registra un menor avance del 23,56 por ciento, se encuentra en fase activa de cimentación profunda, con 33 de los 104 pilotes ya fundidos. Este proyecto acumula una historia particularmente larga de frustraciones: más de 15 años desde que una acción popular en 2009 impulsó su construcción. El camino incluye dos contratistas fallidos, una licitación desierta por falta de oferentes y sanciones por más de 4.087 millones de pesos, distribuidas en multa de 837 millones y caducidad de 3.250 millones. El IDU adjudicó finalmente un nuevo contrato en octubre de 2024. A pesar de este historial complicado, Molano aseguró que entregarán el peatonal antes de que termine el año.
El proyecto más ambicioso en escala es el de Puente Aranda y Montevideo, que beneficiará a 464.000 personas con 145 segmentos viales en 18,23 kilómetros. Este frente también llegó a estar paralizado: cuando la administración Galán asumió en enero de 2024, tenía cero por ciento de avance pese a estar programado para 2023. Hoy supera el 89 por ciento, con 20 de sus 29 segmentos viales ya habilitados. La entrega total está programada para 2027.
Las tres obras hacen parte del Acuerdo de Valorización 724 de 2018, un mecanismo que financia proyectos urbanos a través de contribuciones de quienes se benefician directamente con las obras. La administración Galán recibió 19 proyectos financiados por valorización y asumió el compromiso de entregar cerca del 70 por ciento antes de terminar su mandato. Hasta ahora, siete obras se han completado: la avenida La Sirena, la Rincón, la extensión de Boyacá, el canal Córdoba y el grupo 1 de zonas industriales. Con estos tres proyectos en marcha y 47 segmentos viales adicionales en ejecución, la ciudad avanza en la tarea pendiente de desatascar sus principales arterias del norte.
Fuente original: Portafolio - Economía