Bloqueo en La Cordialidad: habitantes exigen agua mientras Aguas de Cartagena pide legalización
Desde temprano este jueves, vecinos de La Sevillana cierran la vía La Cordialidad protestando por el deficiente servicio de agua. Aguas de Cartagena explicó que el sector está en proceso de legalización y por eso no puede instalar un acueducto convencional. La empresa asegura que la solución definitiva requiere completar la legalización y luego invertir miles de millones en infraestructura, mientras la comunidad demanda respuestas inmediatas.
Desde las 5:30 de la mañana de este jueves, los vecinos de La Sevillana tomaron la vía La Cordialidad en protesta. El bloqueo refleja la frustración acumulada de una comunidad que lleva años lidiando con un servicio de agua que no satisface sus necesidades básicas.
Ante el cierre de esta importante vía, Aguas de Cartagena respondió con un comunicado en el que su gerente explicó la situación desde la perspectiva de la empresa prestadora. Según la compañía, La Sevillana enfrenta un problema de fondo: el sector está en proceso de legalización y durante años ha tenido dificultades con la titularidad de los predios. Aunque hay avances en este camino, la empresa aclaró que todo aún requiere pasos concretos que todavía no se materializan.
La realidad del agua en La Sevillana es más precaria de lo que podría parecer. Dado que el territorio no está legalmente reconocido, Aguas de Cartagena no puede implementar un sistema de acueducto tradicional. En su lugar, cerca de 750 familias dependen de dos piletas comunitarias para abastecerse. El problema es que este suministro no funciona de manera continua ni tiene la presión suficiente para llegar a todos los hogares con la cantidad que necesitan.
La empresa fue clara en su mensaje: la solución definitiva está condicionada a la legalización del sector. Una vez eso ocurra, el Distrito de Cartagena tendría que invertir aproximadamente 3 mil millones de pesos en redes de acueducto y cerca de 12 mil millones de pesos en alcantarillado. Mientras tanto, aunque la comunidad ha crecido y pide más piletas, Aguas de Cartagena asegura que no puede ampliar la cobertura en las condiciones actuales.
Lo que se debate en las calles de La Cordialidad es el clásico choque entre lo que es viable hoy y lo que la gente necesita ya. Los habitantes insisten en soluciones inmediatas mientras la empresa pone sus ojos en un proceso de legalización que, aunque avanza, sigue siendo incierto. Mientras tanto, la movilidad en este corredor vial sigue afectada por la protesta.
Fuente original: Las Noticias Cartagena



