'Beto' Zabaleta cumple 50 años de música y celebra bodas de oro con Monguí
'Beto' Zabaleta alcanza medio siglo de trayectoria musical en el vallenato colombiano. Este mismo 2024 también marca 50 años desde que el acordeonero llegó por primera vez a Monguí, en La Guajira, donde dejó una marca indeleble. El artista ha participado en 11 de las 23 ediciones del Festival del Dulce de Leche que se ha realizado en ese municipio, convirtiéndose en figura obligada de la celebración regional.
Para 'Beto' Zabaleta no es un año más en su calendario. El todoterreno del vallenato cumple cincuenta años desde aquel momento en que Emilio Oviedo lo sacó de un velorio para llevarlo al Ramal de El Molino a probar su voz, en la búsqueda desesperada de quien reemplazara a Rafael Orozco en su grupo. Lo que comenzó como una gestión de emergencia se convirtió en una de las parejas musicales más recordadas de la región Caribe.
Pero hay más para celebrar. Este también es el año de las bodas de oro entre 'Beto' Zabaleta y Monguí, el pueblo guajiro donde enterró sus raíces artísticas hace exactamente cinco décadas. Todo comenzó el 24 de diciembre de 1976, durante el Tercer Festival del Dulce de Leche. Fue la primera vez que 'Beto' y Oviedo llegaban a esa región norte de Riohacha para tocar. Los organizadores los contrataron por dos noches seguidas y los pusieron a dormir en hamacas en la escuela del pueblo. Hasta el agua para bañarse le prepararon de forma improvisada en tanques de gasolina con totuma y jabón.
Lo que pasó fue mágico. Todos los pueblos del sur de Riohacha se vaciaron de gente joven. Todos querían ver a 'Beto' y Oviedo, que por esos días estrenaban su primer disco juntos, "Recordaciones", cuyos temas se pegaban en la radio y en los bailes. Monguí fue el primer festival en el norte de La Guajira que apostó por esa agrupación. Así nació lo que se podría llamar un amor a primera vista.
Desde entonces, la relación entre el cantante y el pueblo es inquebrantable. De las 23 ediciones del festival que se han realizado, 'Beto' ha estado presente en 11. Su agrupación es prácticamente el grupo de planta de la fiesta. Cuando llega el momento de organizar la celebración, surgen diferencias sobre muchos temas, algunos controversiales, pero en algo todos coinciden: 'Beto' no puede faltar. La gente lo pide. Es el ídolo que más público lleva al festival.
A los cincuenta años de carrera, 'Beto' sigue en su mejor momento. Su voz permanece clara y fresca, sin los gritos que a veces envejecen a otros cantantes. Su cadencia se mantiene intacta. Está bien rodeado y bien aconsejado, como se pudo ver en el concierto más hermoso del festival de diciembre pasado, donde se entregó completamente a una multitud de mujeres que cantaban sus canciones. Prueba de que sigue vigente es que su música suena más recurrente que nunca en la radio, y los empresarios del espectáculo lo buscan constantemente.
Su catálogo discográfico es extenso. Comenzó con "Recordaciones" y siguió con "La Ley del Embudo" en 1977 y "Lo máximo" en 1978. Luego vino su encuentro con 'Beto' Villa en Barranquilla, que dio lugar a trabajos como "El cantor triunfante", "Triunfadores" e "Orgullo Guajiro". Pasó por diferentes disqueras dejando éxitos memorables. Su vida y su obra son una huella indeleble en la música vallenata tradicional, precisamente porque nunca se le han subido los humos a la cabeza.
La comunidad de Monguí ya gestiona para garantizar su presencia en la próxima edición del festival, que se realizará en diciembre. Allí recibirá un gran reconocimiento y será declarado hijo adoptivo del pueblo. Es el homenaje que se merece quien durante cinco décadas ha mantenido vivo el espíritu de la música guajira y que demostró, como dice 'Poncho' Zuleta, que "Antes que ser un artista hay que ser gente".
Fuente original: Diario del Norte

