Benedetti se acomoda: el ministro del Interior ya planea su salida y apunta a la alcaldía de Barranquilla

Armando Benedetti, ministro del Interior, está marcando distancia del gobierno Petro en medio de la campaña electoral. Según reportes, ya está organizando su movimiento político para lanzarse a la alcaldía de Barranquilla cuando deje el cargo el 8 de agosto. El polémico funcionario estaría buscando capitalizar el voto petrista en la costa mientras negocia con otros sectores, incluyendo cercanos al clan Char.
Mientras la campaña presidencial se define, Armando Benedetti, el ministro del Interior de Gustavo Petro, está haciendo sus propios cálculos políticos. En privado, el exsenador costeño ha comentado sobre Iván Cepeda con un tono de "se los dije", dejando ver que ya se está despegando del Pacto Histórico ante una posible derrota electoral.
Benedetti tiene una larga historia de acercamientos y alejamientos del presidente. Lo acompañó hace cuatro años en la campaña presidencial que ganó Petro, pero este año ni siquiera fue considerado para apoyar la campaña de Cepeda. En una entrevista reciente con Red Más Noticias, el ministro fue cuestionado sobre su ausencia: "Yo nunca quise ir allá y quiero que me creas. Nunca quise ir allá, ya me siento viejo para estar corriendo un lado para otro en campañas, en correrías y estar asustado uno de que si se llena la plaza, no se llena la plaza, etcétera (...) Y creo que ellos tampoco querían que yo fuera". Sin embargo, reportes indican que el presidente Petro había pedido explícitamente que Benedetti y Juliana Guerrero se sumaran a esa campaña, pero Cepeda y su círculo lo impidieron.
Lo interesante es que Benedetti no está esperando al 8 de agosto, cuando deje el ministerio, para pensar en qué sigue. Ya está organizando gente para lanzarse a la alcaldía de Barranquilla, aunque enfrenta un reto considerable: el poderoso clan Char controla la política en la ciudad. Según fuentes cercanas a estas movidas, Benedetti planea capitalizar el voto petrista en la Costa, pero como no lo reconocen como un izquierdista radical, está dispuesto a negociar con otros sectores, incluso con gente cercana a los Char.
Otro detalle revelador: Benedetti está marcando distancia del discurso más inflamado del gobierno. Cuando el exdirector de la UNGRD, Carlos Carrillo, advirtió que "indudablemente se va a incendiar el país" si gana Abelardo de la Espriella, Benedetti no guardó silencio. En una entrevista posterior con Semana, respondió: "eso no se hace porque primero hay que respetar la voluntad popular. Si la voluntad popular es nítida y es libre, hay que respetarla. Y todos tenemos que tener esa conciencia como colombianos: hay que respetar la voluntad popular nítida que se dé el próximo 21 de junio".
Este cambio de tono no es casual. A finales del año pasado, Estados Unidos incluyó al presidente Petro, su esposa Verónica Alcocer y su hijo Nicolás en la lista OFAC, que impone sanciones económicas y financieras a personas vinculadas con narcotráfico, terrorismo o lavado de dinero. En el gobierno las alarmas se encendieron. Benedetti, al parecer, no quiere correr el riesgo de que, si llega De la Espriella al poder, lo señalen o investiguen por ser parte de este gobierno.
Benedetti es lo que en política se llama un gato que cae de pie. A lo largo de su carrera con Petro, ha ocupado varios cargos de confianza: fue embajador en Venezuela, luego representante ante la FAO en Roma, asesor legislativo y jefe de gabinete, hasta llegar al Ministerio del Interior en marzo de este año. Ha ganado todas sus batallas internas, dejando fuera del camino a figuras como Laura Sarabia, Eduardo Montealegre y Alfredo Saade. Ahora, simplemente, está preparando su próximo movimiento.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
