Benedetti declara este viernes en juicio sobre acusaciones de fraude electoral del presidente Petro

El Tribunal Administrativo de Cundinamarca citó al ministro del Interior Armando Benedetti para que declare como testigo en una demanda que busca que el presidente Petro se abstenga de hacer afirmaciones sin pruebas sobre fraude electoral. También participará un relator de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para analizar los límites de la libertad de expresión en funcionarios públicos. La acción popular fue presentada por el abogado Ramiro Bejarano, quien cuestiona si las críticas presidenciales sobre el sistema electoral sin respaldo probatorio generan un clima de incertidumbre antes de las elecciones.
Este viernes 20 de marzo será un día de audiencias importantes en el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. El magistrado Luis Manuel Lasso ha citado al ministro del Interior, Armando Benedetti, para que declare como testigo en un proceso que toca temas sensibles: la responsabilidad de los altos funcionarios cuando hablan sobre posibles fraudes electorales sin tener pruebas que los respalden.
La convocatoria surgió de una acción popular presentada por el abogado Ramiro Bejarano contra el presidente Gustavo Petro. Lo que busca Bejarano es que el jefe de Estado rectifique o simplemente deje de difundir acusaciones sobre problemas en el sistema electoral, particularmente en aspectos técnicos como el código fuente y el software de votación y escrutinio, mientras no tenga evidencia concreta que lo respalde.
En la misma audiencia también estará Pedro Vacca, relator especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Su participación busca aclarar dónde termina el derecho de todo ciudadano a opinar y dónde comienza la responsabilidad especial que tienen los presidentes cuando hablan de temas electorales.
Bejarano argumenta que la libertad de expresión, aunque es fundamental, no es un derecho sin límites. "La libertad de expresión y de opinión no son derechos absolutos en ninguna parte del mundo. Tienen límites, y el primero es no afectar los derechos de los demás ciudadanos ni poner en riesgo el orden institucional", explicó. Su punto es claro: el presidente puede opinar sobre lo que considere, pero no de cualquier manera.
Lo que preocupa al demandante es el efecto que tienen las palabras presidenciales en el ambiente electoral. "El presidente puede expresar lo que le parezca. Lo que no puede es hacer sindicaciones a través de las redes sociales y poner en duda la transparencia del proceso electoral sin pruebas. Eso es una actitud peligrosa", señaló. Bejarano incluso se cuestiona sobre el clima político que enfrentará Colombia: "¿Vamos a llegar tranquilos a las elecciones del 29 de mayo o vamos a enfrentar un ambiente de zozobra alimentado desde la propia Presidencia?".
Fuente original: El Colombiano - Colombia



