Bello enseña a los niños desde el jardín a protegerse: lanzan estrategia de educación sexual para prevenir violencia

El municipio de Bello adelanta jornadas de educación sexual en sus colegios dirigidas a estudiantes, docentes y padres de familia. El programa, liderado por la Secretaría de Salud, busca que desde la infancia los menores reconozcan su cuerpo, entiendan el consentimiento y aprendan a identificar situaciones de riesgo. Para los adolescentes se incluyen temas sobre relaciones saludables, métodos de planificación y prevención de infecciones de transmisión sexual.
En Bello están convencidos de que la mejor defensa contra la violencia sexual comienza desde que los niños apenas empiezan a ir al jardín. Por eso la alcaldía impulsa una estrategia integral de educación sexual que llega a las aulas escolares del municipio con un objetivo claro: fortalecer la protección de menores y adolescentes mientras aprenden sobre sus derechos sexuales y reproductivos.
Las jornadas corren por cuenta de la Secretaría de Salud a través de su componente de Salud Sexual y Reproductiva y Maternidad Segura. Los talleres llegan a instituciones educativas con actividades pensadas para tres públicos: estudiantes de diferentes edades, docentes y padres de familia. Cada uno recibe información adaptada a su rol en la formación de los menores.
En los primeros años de vida, cuando los niños están en Jardín y Primaria, todo se enfoca en lo básico pero fundamental: que reconozcan su propio cuerpo. Usando herramientas pedagógicas apropiadas para su edad, se les enseña a respetar su cuerpo y el de los demás, a entender qué es el consentimiento y a identificar cuándo algo no se siente bien. Las charlas especifican cuáles son las zonas donde está permitido el contacto social normal, dónde cada niño puede poner límites y, lo más importante, cuáles son las partes íntimas que nunca deben ser tocadas por nadie sin su permiso.
Cuando llegan a la adolescencia, los temas se amplían. En bachillerato, las conversaciones giran alrededor de los cambios físicos y emocionales típicos de esa edad, cómo tener relaciones interpersonales saludables y cómo construir un proyecto de vida propio. Se enfatiza también en la importancia de tomar decisiones informadas y de esperar el momento adecuado para iniciar relaciones sexuales, cuando haya mayor madurez física y emocional.
En los grados noveno, décimo y undécimo, el programa profundiza en temas prácticos como métodos de planificación familiar, cómo prevenir infecciones de transmisión sexual y el uso correcto del preservativo. Para que el aprendizaje sea más efectivo, utilizan simuladores pedagógicos que permiten que los estudiantes practicen lo aprendido.
Pero la estrategia no se queda solo en los estudiantes. Padres y docentes también reciben orientación para que sepan cómo abordar la sexualidad de manera abierta y responsable con los menores. Así, toda la comunidad educativa trabaja en la misma dirección: crear un entorno donde los niños y adolescentes puedan crecer sabiendo que su cuerpo es suyo, que pueden decir que no, y que hay adultos dispuestos a escucharlos y protegerlos.
Fuente original: Minuto30

