Barranquilla recupera el Tajamar Occidental: nuevo polo turístico en Bocas de Ceniza

El alcalde Alejandro Char anunció el plan de intervención del Tajamar Occidental en Bocas de Ceniza, donde el río Magdalena se encuentra con el Caribe. El proyecto busca recuperar la infraestructura deteriorada, mejorar la movilidad y conectar el sector con iniciativas como el Gran Malecón y el Ecoparque de Mallorquín. Ya se adelantan trabajos de adecuación en 1.5 kilómetros de vía para beneficiar a pescadores, residentes y visitantes.
Barranquilla avanza en la transformación de uno de sus puntos más singulares. El alcalde Alejandro Char anunció este martes la puesta en marcha del plan para recuperar integralmente el Tajamar Occidental de Bocas de Ceniza, ese sitio emblemático donde confluyen el río Magdalena y el mar Caribe. Se trata de un proyecto ambicioso que la administración desarrolla en conjunto con Cormagdalena y la Universidad de Cartagena, enfocado en convertir la zona en un nuevo atractivo turístico y ambiental para la ciudad.
La intervención toca temas concretos que preocupan a quienes viven y trabajan allí. El tajamar presenta un deterioro considerable, con boquetes y socavaciones en varios tramos donde faltan hasta 3 metros de largo y 1.5 metros de profundidad. Estos daños son resultado de erosión natural, el tiempo y las dinámicas del ambiente marino. Lo importante ahora es que se adelantan trabajos específicos de adecuación y nivelación de la superficie en 1.5 kilómetros de vía, buscando garantizar mayor seguridad y movilidad para los pescadores artesanales y los residentes que histórica y cotidianamente dependen de este espacio.
Según explicó el alcalde Char, el objetivo es que el Tajamar sea tan transitable como el tramo que conecta Las Flores con Puerto Mocho. De esa forma, el tren turístico, vehículos eléctricos, ciclistas y peatones podrán circular sin inconvenientes, permitiendo que barranquilleros y visitantes disfruten del paisaje natural de la zona. El proyecto contempla la adecuación de vías, mejora de la transitabilidad e integración con el sistema de transporte recreativo local, lo que además generaría empleo y elevaría las condiciones de vida de las comunidades.
Esta iniciativa se suma a una red más amplia de proyectos que la administración ha impulsado recientemente. El Gran Malecón, el Ecoparque Ciénaga de Mallorquín y la recuperación de la playa de Puerto Mocho son parte de una estrategia para consolidar un circuito que rinda homenaje a la historia de Barranquilla mientras atrae inversión tanto nacional como extranjera. La idea es que Bocas de Ceniza se convierta en un punto de referencia donde la ciudad reclama su identidad de puerto y abre oportunidades económicas para sus habitantes.
El alcalde recorrió el sitio dialogando con pescadores y residentes, resaltando que esta recuperación va más allá del turismo. Se trata de dignificar un espacio que, como señalaron los lugareños, ha estado abandonado desde su construcción y cuyos problemas nunca habían sido atendidos como merecían. Ahora, con estos trabajos en marcha, esa realidad comienza a cambiar.
Fuente original: El Tiempo - Colombia