Baranoa hace historia: primer municipio atlántico que implementa sistema para apoyar a quienes cuidan

Baranoa se convirtió el lunes en el primer municipio del Atlántico en poner en marcha las Escuelas de Redes del Cuidado, una iniciativa del Gobierno para reconocer y dignificar el trabajo de las personas cuidadoras. La apuesta busca transformar una realidad donde más de 32 millones de colombianos realizan trabajo de cuidado no remunerado, el 90 por ciento mujeres. Con 661 personas ya capacitadas entre casco urbano y corregimientos, Baranoa podría convertirse en modelo para otros territorios.
Baranoa marcó un hito importante para el departamento el lunes pasado. El municipio se consolidó como el primer territorio del Atlántico en implementar las Escuelas de Redes del Cuidado y las Escuelas de Sociedades del Cuidado, un proceso impulsado por el Ministerio de la Igualdad y Equidad junto al Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). Se trata de la puesta en marcha del Sistema Local del Cuidado, una iniciativa que busca reconocer, redistribuir y dignificar labores que durante décadas han recaído principalmente en las mujeres sin apoyo estatal.
El Encuentro Local que se realizó reunió a personas cuidadoras, líderes comunitarios, madres comunitarias y representantes institucionales. Durante la jornada se firmó el acta de certificación para quienes completaron el proceso formativo y se creó formalmente la Red del Cuidado de la Alcaldía de Baranoa, que funcionará como puente entre las instituciones locales y las comunidades. El alcalde Edinson Palma fue enfático: el cuidado "es un acto humano y de justicia social que antes no se había priorizado desde el Estado". El mandatario insistió en que estas responsabilidades no deben recaer exclusivamente en las mujeres, sino asumirse como una responsabilidad compartida entre familias, comunidad e instituciones públicas.
Los números del proceso son alentadores. Desde octubre del año pasado, cuando arrancó la Escuela de Redes del Cuidado en el municipio, se han impactado 661 personas en el casco urbano y corregimientos: 415 de la Escuela de Redes del Cuidado y 246 de la Escuela Sociedades del Cuidado. Entre los participantes hay madres comunitarias, mujeres de juntas de acción comunal, hombres cuidadores y amas de casa. La composición ha sido diversa: el 11 por ciento se identifica como población negra o afrodescendiente, el 3 por ciento indígena y otro 3 por ciento vive con discapacidad.
Los números nacionales explican por qué esta iniciativa es urgente. En Colombia, más de 32 millones de personas realizan cuidado no remunerado, el 90 por ciento mujeres, con jornadas que duplican las de los hombres. Esto reduce drásticamente sus posibilidades de acceso a empleo, educación y protección social. Por eso el Gobierno definió una política que articula al Estado, las comunidades y la sociedad para garantizar derechos tanto a quienes cuidan como a quienes requieren cuidado.
La directora de Cuidado del Ministerio, Natalia Moreno, subrayó que estos espacios permiten "devolver la dignidad a las personas cuidadoras" y avanzar en un cambio cultural para que la responsabilidad no recaiga en una sola persona, sino que sea asumida por las familias y la sociedad. Martha Lucía Rubio, representante auxiliar de UNFPA, reiteró el compromiso de la agencia para acompañar al Gobierno en la creación de capacidades locales y en consolidar el cuidado como un derecho.
Lo que sucede en Baranoa podría servir como modelo piloto para otros municipios del Atlántico y del país. La conformación de la Red del Cuidado, la formación de cientos de participantes y la alianza institucional son los primeros pasos hacia un sistema que busca redistribuir la carga del cuidado y posicionarlo como un eje central de la política social. Un cambio cultural que, aunque apenas comienza, ya está transformando territorios.
Fuente original: El Tiempo - Colombia


